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Me
doy cuenta de mis limitaciones y mis dones, nunca doy
lo que no tengo. Soy clara y cierta. No uso la doble moral
(por comodidad, más que por buena persona). Aunque
la conozco de cerca, intento siempre no olvidar los malos
momentos o las tristezas, o los engaños para "tener
una memoria feliz".
En realidad no olvido nada, todo
se queda escrito en mi naturaleza y olvidar es volver
a cometer los mismos errores. Hay que recordarlos siempre
pero con una memoria conciente y feliz. No he aprendido
a base de éxitos sino de fracasos y se que el sol
saldrá...
Este aprendizaje no ha sido ni fácil,
ni rápido. Las cicatrices en mi hablan de un camino.
Pero a través de de la bondad
del cielo, de sus palabras escritas en las nubes; de sentarme
por horas frente al mar, de trabajar dándo gracias
por la bendición que significa; de leer mil cosas
(desde cultura, novelas, comics, diarios, directorios,
filosofía :), de escuchar a los amigos y compartir
con las personas que amo mi único tesoro: el tiempo.
Y de tomar lo que me es cercano al corazón,
apegada a mi esencia de ser humano, de vivir, de la música,
naturaleza, familia... es como se nutre la fortaleza para
asumir el destino personal, por eso:
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