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Mi ciudad
México
camino de serpientes
cajita de bailes de escándalos.
País protegido por los dioses.
De sangre son
tus calles
de cuerpo tus volcanes;
de tinta tus colonias
de búsqueda tu verdad.
Somos el presagio
del lenguaje
preguntas que galopan, que golpean
con suavidad.
Somos un tejido
de islas o manglares,
de sueños y arcoriris.
La voz, herencia
paisajista de arte germinal
pinta espinas en el campo
gris azulado
en las calles de la privilegiada ciudad.
En este universo
mágico
jamás se caerán las estrellas
ni los claveles dejaran de
ser radiantes;
en México, ¡mi México!... ¡aún
es posible resucitar!.
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