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Esperanza
I
Esta
vez será un tesoro
no desperdiciaremos un momento
no habrá otro sollozo en la puerta;
ni dolor de no haber dicho
lo que somos.
Nuestros siete colores
filtrarán el sueño
de ser en el camino compañeros.
Nos
amaremos y por fin la palabra será
luz;
seré arco y tú, la flecha
que en territorio comanche
se fortalecen.
Porque amar es un acto de fe y de sacrificio,
amar es dicha esperanzada,
amar es penetrar dos solitarios
unidos por el misterio del infinito
Y al
fin sangrantes diremos todo lo que hemos
contenido;
el salmo será gota a gota, piedra
a piedra
el te amo rompiendo la noche de nuestra
noche.
II
Será
el inicio del regreso a mi piel
a tu desierto
a la estancia de nuestro paraíso
y con las lágrimas vertidas
habremos limpiado espacios y avaricias.
Un oasis será dormir en mi perfume
el alba será dormir entre tus
brazos.
El viento
tenderá puentes como refugios
-puentes, nubes y rocas-
y tus pies buscarán estar entre
los míos
atrapando mis pasos en tus dedos.
Y seré,
sílaba por sílaba
harina libertaria a tus heridas;
y serás el reclamo suave
de los días donde guardaste la
luzazul de mis tristezas.
III
Rompiendo
nuestros paradigmas
seremos la transparencia de la madrugada
que nos encontrará abrazados
a la vida, al amor
sin una brizna de nostalgia.
Olvidaremos
todo
sólo tú y yo existiremos
seremos la ceremonia
la canción
el dos, en uno
para inventarnos separados
que la comunión
no es amarse desde el inicio;
sino amar la realidad
derribando los sueños.
IV
Despierta
me contengo
no digo, ni diré una palabra
me aferro a la espera
de tus sonidos
para ser arropada por tus besos.
Dormido
te contienes
ni dices, ni dirás una palabra
aferrado a la espera
de mis besos
para ser arropado por mis sonidos.
Porque intuyo desde siempre
que sabes que unidos somos ciudad de
agua,
¡ Saudade !
que juntos somos corteza de pan
una sola patria.
Un
nombre desde
donde miramos que el amor
es la exacta medida
de fe y esperanza
de las tardes que danzan
en medio de nuestro centro
para ser mío
-como yo, tuya-
y ser desde mí
-desde tu centro_
conmigo/contigo
en comunión: cuerpo y alma.
Porque sabemos que somos dos ríos
-dorado y plata-
que tras dar siete vueltas sobre la
tierra
llegarán a desembocar al mismo
mar.
Porque
sabemos que desde el tiempo de los tiempos
somos: amigos, amantes, cómplices,
compañeros
sin etiquetar.
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