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Frodo, Sam, Merri, Pippin,Trancos,
Boromir de Minas, Tirith, Gandalf, Legolas y Gimli.

"Un romance,
desde el ciclo bretón hasta las historias de Tolkien.
El pasado como escenografía, como pretexto para la
construcción fabulosa
que dá rienda suelta a la imaginación.
Ya que ni siquiera es necesario que el romance se
desarrolle en el pasado:
basta con que no se desarrolle aquí y ahora ni siquiera
por alegoría.
Muchas obras de ciencia ficción son puro romance.
El romance es la historia de en otro lugar."
Umberto Eco
Autor "El nombre de la rosa"

Es la mano de
Tolkien que dá origen a la creación, es Tolkien mismo
el que vive en la nada y del "agujero" creado
como el pensamiento primario de Ilúvatar nacen los personajes
que viven en los Palacios Intemporales. En cada personaje
hay una historia dentro de la historia, Tolkien teje
hilos, entrelaza la vida de cada uno.
Tolkien crea no sólo
el mito, sino un mundo lleno de asombros, tantos que
hay notas, calendarios, mapas, genealogía y todo lo
que necesita un mundo lleno de símbolos; tantos que
dan paso a ser la base para los siguientes años en el
mundo de la creación de la fantasía.
"En el principio
fue Eru,
el Único, quien habitaba en el Vacío
y cuyo nombre en lengua élfica era Ilúvatar."
Primero el caos, luego
la Visión y la Llama Imperecedera para crear Eä, el
Mundo que es. El vacío se llena de cantos, el coro llena
el mundo para bien o mal, como en el caso de la oscuridad
primera, que canta sobre la discordia.
Tolkien podría parecer
tedioso con las amplias descripciones del mundo que
recrea, pero sí damos un paso adelante podría imaginar
que el hecho de hablar de la luz en todas las facetas
que se le ocurrieron tiene mucho de la busqueda del
bien en la luz. Tolkien es el mito, detrás del mito.
Gandalf es el asomo a la magia que circula en todas
las historias importantes, siempre hay un personaje
que "ve" de otra manera lo que no está a la vista de
todos.
EL anillo es el símbolo
de lo infinito que no puede atarse a las tinieblas,
es el motivo y es la razón de que luz y oscuridad se
enfrenten.El anillo que gobierna a todos los anillos
y los quiere atar a las tinieblas en las Tierras de
Mordor es precisamente esa parte alquimica de lo infinito,
de la busqueda de las cualidades dentro de la conformación
del universo, el gran universo de Hobbits, Orcos, Elfos.
Y para que exista la esperanza, debe destruirse el símbolo
para recrear en un macrocosmos lo que dá el círculo,
la fuerza, la energía desde el microcosmos.
Por eso Tolkien parece
fácil de leer en los Hobbits, pero ver detrás, desentrañar
el misterio que encierra, es por demás, no sólo algo
complejo, sino una aventura, como la que emprendió Bilbo
en busca del anillo para destruirlo en el volcán donde
fue forjado, en el corazón mismo del reino de Sauron;
y debe ser así porque sólo en las entrañas de la oscuridad
puede nacer la luz.
"Un anillo para
gobernarlos a todos,
un anillo para encontrarlos,
Un anillo pra atraerlos a todos
Y en la oscuridad atarlos."
Las aventuras están
a cada paso en la búsqueda, fuerzas cósmicas, magicas,
terrenales chocan creando caos y gestando la batalla
final.
Resulta interesante
observar cómo todo el peso de tres mil años de historia
se proyecta en Los dos años, 3018 y 3019, de los que
trata la trilogía. Los acontecimientos de la Misión
y de la Guerra del Anillo están cargados de importancia
histórica porque el lector se da cuenta del hecho de
que cada acción de los personajes principales es decisiva
para el resultado y desenlace de toda la edad.
La Tercera Edad termina
cuando es destruido el Anillo Único; el imperio de maldad
de Sauron se derrumba, los otros Anillos de Poder se
dejan inactivos y el último heredero legítimo al trono
de los dos reinos es coronado Gran Rey del Reino Unificado
de los dúnedain.
La Tercera edad nos
lleva a la resolución, asistiendo al desenlace de los
conflictos habidos durante los 37.063 años de historia
de Arda. De esta manera, deja paso a la Cuarta,
conocida como la Edad del Dominio de los hombres, una
edad en la que desaparecen las últimas influencias élficas
y en la que los grandes poderes se alejan, mucho más
allá de lo que podemos comprender. El mundo de Tolkien
es finalmente creado para los humanos, pero antes debe
existir la lucha del bien contra el mal, para dar a
los hombres la esperanza en la vida.
Con el fin de la Guerra del Anillo, en la cuarta edad
del sol la paz y la prosperidad regresaron a la Tierra
Media. Pero al mismo tiempo se ordenó que los últimos
grandes poderes élficos desaparecieran de las tierras
mortales. Los últimos grandes personajes de los elfos,
junto con unos cuantos escogidos de la Comunidad del
Anillo, se embarcaron en las naves élficas y por el
Camino Recto navegan hacia Occidente, hacia las Tierras
Imperecederas.
Y en todas las leyendas
de civilizaciones, de luchas entre muerte y vida siempre
es navegar hacia tierras nuevas, paraísos prometidos,
tierras Imperecederas. Una promesa extensiva a los hombres,
una promesa que se renueva cada lectura de Tolkien.
Y es entonces que
las Tierras Imperecederas se alejan de las esferas de
la existencia humana, colocando a dioses y elfos más
allá de nuestro alcance y la física del mundo se adapta
a nuestro actual sentido del tiempo y el espacio, de
manera que la Tierra comienza a girar alrededor del
Sol.
Y es entonces
que nace la esperanza ....
Algunos de los personajes:
Arwen
RAZA: Elfica
Era hija de Elrond Medio elfo y de la reina Celebrían.
Nació en el año 241 de la Tercera Edad del Sol y se
la consideraba la mayor belleza de su tiempo. Los elfos
la llamaban Estrella Élfica y los hombres Undómiel "Doncella
del crepúsculo".
Vivió en Lothlórien
y Rivendel (de donde era princesa) durante casi tres
mil años.En 2951 conoció a Aragorn, heredero de los
reinos dúnedain, y se enamoró de él. Se prometieron
en 2980, pero Elrond prohibió el matrimonio hasta que
Aragorn se convirtiera en rey. Las hazañas de Aragorn
en la Guerra del Anillo sirvieron para que se cumplieran
las condiciones de Elrond y Arwen se convirtió en esposa
de Aragorn y en reina.
Para Arwen su matrimonio
le supuso compartir la mortalidad con su esposo.
Dio a Aragorn varias hijas y un hijo, y ambos reinaron
hasta la muerte de Aragorn en el año 120 de la Cuarta
Edad. Al año siguiente Arwen regresó a Lothlórien, y
allí murió en Cerin Amroth, lugar donde ella y Aragorn
se habían prometido.
Bilbo
Bolsón
RAZA: Hobbit
Nació en el año 2890 de la Tercera Edad. Vivía en Bolsón
Cerrado en la Comarca.
En 2941 participó con un Mago y trece enanos en la misión
de Thorin y Compañía que en 2941, provocó la muerte
de Smaug el Dragón y el restablecimiento del Reino enano
bajo la Montaña en Erebor.
Regresó a la Comarca
con una parte del oro del dragón de la que vivió, pasando
unos sesenta años sin más aventuras.Bilbo había encontrado
durante esta aventura un misterioso anillo que tenía
el poder de hacer invisible a quien se lo ponía. Se
descubriría más tarde que era el Anillo Único que pertenecía
al Señor de los Anillos. En el año 3001 celebró una
gran fiesta de cumpleaños y luego desapareció, ante
los ojos de todos sus invitados, sin decir a nadie donde
iba y dejando sus riquezas, su casa y el Anillo Único
a su joven primo y heredero adoptivo Frodo Bolsón.Bilbo
se había ido a vivir a Rivendel donde pasó veinte años
escribiendo poemas, historias y leyendas élficas, así
como sus memorias que se titularon "Historia de una
ida y una vuelta y su obra estudiosa en tres tomos "Traducciones
del élfico". Cuando acabó la Guerra del Anillo, a la
edad de 131 años, zarpó con Frodo rumbo a las Tierras
Imperecederas.
Los Elfos
Aquellos que han vislumbrado a un elfo coinciden en
que su presencia es reconfortante y alegra el espirítu,
aunque muchos eldarim poseen una gran tristeza acumulada
en sus largos años de vida que queda reflejada en sus
profundos ojos, ojos que son como pozos y que antiguamente
poseían la habilidad de ver mucho más allá de los hombres
y conocer el futuro de otros seres.
En el mismo momento
en que Varda, la Señora de los Cielos, encendía de nuevo
las brillantes estrellas sobre la Tierra Media, los
Hijos de Eru despertaron junto a la laguna de Cuiviénen,el
"agua del despertar". Este pueblo era el de los quendi,
llamados también elfos, y, cuando cobraron vida, lo
primero que advirtieron fue la luz de las nuevas estrellas.
Por eso, los elfos aman por encima de todo a las estrellas
y adoran a Varda, por encima de todos los Valar, a la
que conocen como Elentári, Reina de las Estrellas. Cuando
en el momento del despertar la nueva luz penetró en
los ojos de los elfos , permaneció en ellos y desde
entonces brilló en sus ojos.
Ilúvatar declaró que los elfos tendrían y harían más
cosas hermosas que cualquier otra criatura terrenal
y que disfrutarían de la máxima felicidad y padecerían
los mayores sufrimientos.
Serían inmortales y
no envejecerían, de manera que vivirían mientras la
Tierra viviera. Nunca conocerían la enfermedad o las
pestes, pero sus cuerpos de la misma sustancia que la
Tierra podrían ser destruidos. Podían hallar la muerte
por el fuego o el acero en la guerra, ser asesinados
o incluso morir de pena.
Tendrían el mismo tamaño
que los hombres, que todavía no habían sido creados,
pero serían más fuertes física y espiritualmente y no
se debilitarían con la edad, sólo se harían más sabios
y hermosos.
Compartían la naturaleza
de los Valar. Sus cabellos son como hilos de oro, de
plata o de azabache pulido y la luz de las estrellas
brilla a su alrededor, en el pelo, en los ojos, en sus
sedosas vestimentas o en sus manos enjoyadas. Siempre
hay luz en un rostro élfico y el sonido de sus voces
es variado, hermoso y sutil como el del agua.
De todas las artes,
son maestros en el habla, la canción y la poesía.
Los elfos fueron los primeros que hablaron en la Tierra
y nadie antes que ellos cantó. Por eso se llamaban a
sí mismos los quendi, los "parlantes", porque enseñaron
a hablar a todas las razas de la Tierra.
En la Primera Edad
de las Estrellas, tras la caída de Utumno y la derrota
de Melkor, el Enemigo Oscuro, los Valar llamaron a los
elfos para que fueran a las Tierras Imperecederas en
el oeste. Esto ocurrió antes de que surgieran el Sol
y la Luna, cuando la Tierra Media sólo estaba iluminada
por las estrellas y los Valar querían proteger a los
elfos de las tinieblas y del mal acechante que Melkor
había dejado tras de sí. Y así, en las Tierras Imperecederas
que se encuentran más allá de los mares occidentales,
los Valar prepararon un lugar llamado Eldamar, que significa
"hogar de los elfos", donde se había predicho que con
el tiempo los elfos edificarían ciudades con cúpulas
de plata, calles de oro y escaleras de cristal.
De esta manera los
elfos se dividieron por primera vez. No todos los pueblos
élficos querían abandonar la Tierra Media y entrar en
la Luz Eterna de las Tierras Imperecederas. Atendiendo
a las invitaciones de los Valar, un gran número de elfos
marchó al oeste, fueron los ELDAR, "el pueblo de las
estrellas".
Otros se quedaron y
se llamaron los AVARI, "los renuentes". Aunque eran
diestros en las vías de la naturaleza y, como toda su
raza, inmortales, eran un pueblo menor. Casi todos se
quedaron en las regiones orientales donde el poder de
Melkor era más intenso y por eso menguaron.
Los Eldar fueron llamados también el Pueblo del Gran
Viaje porque viajaron hacia el oeste a través de las
regiones sin caminos de la Tierra Media, hacia el Gran
Mar, durante muchos años.
De este pueblo élfico existían tres linajes, gobernados
por tres reyes. El primer linaje era el de los vanyar
y su rey era Ingwë; el segundo era el de los noldor
y Finwë era su señor y el tercero era el de los teleri,
quienes eran gobernados por Elwë Singollo.
Los VANYAR y los NOLDOR
alcanzaron el Belegaer, el Mar del Oeste, mucho antes
que los teleri, y Ulmo, Señor de las Aguas, fue a su
encuentro y los colocó sobre una isla que era como una
inmensa nave. Llevó entonces a los dos linajes a través
del mar a las Tierras Imperecederas, a Eldamar, el lugar
que los Valar tenían dispuesto para ellos.
El destino de los TELERI
fue diferente que el de sus parientes y se separaron
en varias razas. Debido a que eran los más numerosos,
el viaje de los teleri fue el más lento. Muchos se volvieron
atrás, y entre ellos se contaron los Nandor, los Laiquendi,
los Sindar y los Falathrim. Elwë, el Gran Rey, se perdió
y permaneció en la Tierra Media.
La mayor parte de los
Teleri siguió avanzando hacia el oeste, y nombraron
rey a Olwë, hermano de Elwë y llegaron al Gran Mar.
Allí los esperaba Ulmo, quien por fin los llevó a Eldamar.
En Eldamar, los vanyar y los noldor construyeron una
gran ciudad que se llamó Tirion, sobre la colina de
Túna, mientras que, en la costa los teleri edificaron
el Puerto de los Cisnes, que en su idioma era Alqualondë.
Estas ciudades de los elfos fueron las más hermosas
del mundo.
En la Tierra Media,
los Sindar (a quienes se llamó elfos grises) se hicieron
más poderosos que el resto de los elfos de las tierras
mortales, gracias a las enseñanzas y a la luz de Melian
la Maia. En el bosque de Doriath se fundó un reino encantado
de gran poder. Con la ayuda de los enanos de las Montañas
Azules, los sindar edificaron Menegroth, llamada las
Mil Cavernas, por estar construida bajo una montaña.
Pero era como un bosque lleno de linternas doradas,
por cuyos pasillos podía oírse el canto de los pájaros
y el fluir del agua en fuentes de plata. Éstas fueron
las edades de apogeo de los eldar, tanto en la Tierra
Media como en las Tierras Imperecederas.
Durante esta época, el príncipe noldo Fëanor creó los
Silmarils, tres joyas parecidas a diamantes que brillaban
con una llama que era en sí una forma de vida y resplandecían
con la Luz viva de los Árboles de los Valar.
Entonces, las mentiras difundidas por Melkor dieron
fruto y hubo conflictos y guerra. Melkor destruyó los
Árboles y su Luz desapareció para siempre de las Tierras
Imperecederas.
Durante la Larga Noche
que vino a continuación, Melkor robó los Silmarils y
huyó. Fëanor juró venganza y los noldor persiguieron
a Melkor hasta la Tierra Media. Al hacerlo se convirtieron
en un pueblo maldito, porque capturaron las naves cisnes
de los teleri de Alqualondë y mataron a sus hermanos
elfos. Aquélla fue la primera matanza entre elfos.
Con los barcos de los
teleri, los noldor de Fëanor cruzaron el Gran Mar, Belegaer,
mientras que los noldor mandados por Fingolfin, en un
acto de gran valor, se atrevieron a cruzar Helcaraxë
a pie.
Tal y como cuenta el
"Quenta Silmarillion", así comenzó la Guerra de las
Joyas. Los noldor persiguieron a Melkor y lo llamaron
Morgoth, el "enemigo oscuro del mundo". La guerra fue
terrible y, de los eldar que estaban en la Tierra Media,
fueron pocos los que sobrevivieron. Por fin, acudieron
los Valar y muchos eldar de las Tierras Imperecederas,
y en la Guerra de la Ira aplastaron para siempre a Morgoth
el Enemigo.
Pero en dicha guerra
Beleriand fue destruida y cubierta por las olas del
ancho mar. Los grandes reinos de aquella región desaparecieron
para siempre, al igual que las ciudades elficas de Menegroth,
Nargothrond y Gondolin. Sólo Lindon, una pequeña parte
de Ossiriand, sobrevivió al diluvio. Allí permaneció
el último reino eldarin en la Tierra Media durante los
primeros años de la Segunda Edad del Sol.
La mayoría de los eldar
que sobrevivieron a la Guerra de la Ira volvieron a
Occidente, embarcaron en las blancas naves de los teleri
y navegaron hasta Tol Eressëa, en la bahía de Eldamar,
donde se encuentra el puerto de Avallónë.
Mientras tanto, los
hombres que ayudaron a los eldar contra Morgoth fueron
a una isla llamada Númenor. Algunos de los eldar permanecieron
todavía en las tierras mortales durante algún tiempo.
Uno de ellos fue Gil-galad, que fue el último de los
grandes reyes de los eldar en la Tierra Media. Su reinado
duró hasta la Segunda Edad del Sol, y el reino de Lindon
sobrevivió hasta la Cuarta Edad.
En los años de la Segunda
Edad hubo paz. Algunos señores noldor y sindar se unieron
a los elfos silvanos y crearon reinos propios: Thranduil
convirtió a Bosqueverde el Grande en su Reino del Bosque,
y Celeborn y Galadriel gobernaron en Lothlórien, el
Bosque Dorado.
En aquella época la
principal de las colonias eldarin fue Eregion, que los
hombres llamaron Acebeda, donde fueron muchos nobles
noldor. Se los llamó Gwaith-i-Mírdain, pero en días
posteriores fueron conocidos como los Herreros elfos.
Y a ellos acudió disfrazado Sauron el Maia, servidor
de Morgoth.
Celebrimbor, el más
grande Herrero de la Tierra Media, nieto de Fëanor,
el creador de los Silmarils, vivía en Acebeda. Por orden
suya y merced a sus capacidades se hicieron los Anillos
de Poder, y, debido a ellos y al Anillo Único que forjó
Sauron, tuvo lugar la Guerra entre los elfos y Sauron,
así como muchas otras guerras.
Las batallas de la
Guerra contra Sauron fueron terribles. Celebrimbor pereció
y su país quedó arruinado, y Gil-galad envió a Elrond
y a muchos guerreros de Lindon para ayudar al pueblo
de Eregion. Los elfos que sobrevivieron a la destrucción
de Eregion huyeron a Imladris (que en la Tercera Edad
recibió el nombre de Rivendel), se escondieron y tomaron
como señor a Elrond Medio elfo.
Pero, aunque los elfos
no tenían suficiente fuerza para acabar con el poder
del Señor Oscuro mientras éste tuviera el Anillo Único,
sus aliados, los númenóreanos, se habían hecho poderosos
en Occidente. Los númenóreanos llegaron en sus naves
a Lindon y expulsaron a Sauron de las tierras del oeste.
Más adelante, regresaron otra vez, cogieron prisionero
al Señor Oscuro y se lo llevaron a su país cargado de
cadenas. Allí permaneció Sauron hasta que las tierras
de Númenor fueron engullidas por las aguas del mar de
Belegaer y sobrevino el Cambio del Mundo, cuando las
Tierras Imperecederas fueron apartadas de los Círculos
del Mundo. Las tierras mortales se cerraron sobre sí
mismas y las Tierras Imperecederas fueron colocadas
en un lugar que sólo podían alcanzar las blancas naves
élficas.
Pero en esa Segunda
Edad del Sol todavía quedaba Sauron, el Señor de los
Anillos, que había escapado a la Caída de Númenor y
regresado a su reino de Mordor. Por eso se constituyó
la Última Alianza de hombres y elfos. Juntos destruyeron
Mordor y Barad-dûr, su torre, y le arrebataron el Anillo.
Él y sus siervos perecieron y pasaron a las sombras,
pero Gil-galad, el último Gran Rey de los elfos en la
Tierra Media, también murió, al igual que ocurrió con
casi todos los grandes señores númenóreanos.
Quedaron todavía unos pocos eldar para vigilar las tierras
que lentamente iba controlando la raza humana.
En la Tercera Edad,
la presencia de los eldar en la Tierra Media apenas
era una sombra de lo que había sido en tiempos pasados.
Lindon permaneció pero
se mantuvo aislado de las luchas de la Tierra Media,
y Círdan, el Señor de los Puertos Grises, era el elfo
de más alto rango. Las preocupaciones de los elfos parecían
ceñirse a ellos mismos en todo menos en un asunto: el
del Señor de los Anillos, quien regresó de nuevo a Mordor
y envió a sus siervos, los Nazgûl, en todas direcciones.
Entonces los elfos
y los descendientes de los númenóreanos lucharon de
nuevo en lo que se llamó la Guerra del Anillo, hasta
que al fin el Anillo Único fue destruido. Mordor volvió
a caer definitivamente, y Sauron desapareció para siempre,
al igual que hicieron sus siervos, y su dominio sobre
todo el mal del mundo se rompió.
En la Cuarta Edad,
en la Era del Dominio de los hombres, los últimos eldar
zarparon de los Puertos Grises a bordo de las últimas
naves blancas que construyó Círdan, para seguir el Camino
Recto. Y así desapareció para siempre este Pueblo de
las Estrellas, rumbo a aquel lugar fuera del alcance
de los mortales, quienes sólo lo conocen por las leyendas.
Elrond
RAZA: Medio elfo
Nació en Arvernien, en la costa de Beleriand, en el
año 442 de la Primera Edad del Sol, Elrond y su hermano
gemelo Elros eran los hijos de Eärendil y Elwing.
Después de la Guerra
de la Ira, al ser hijos de un héroe mortal y de una
princesa élfica, los Valar permitieron a los hermanos
escoger su destino. Elrond decidió ser un príncipe elfo
inmortal y vivió en Lindon a comienzos de la Segunda
Edad.
En 1695, fue enviado
por el Gran Rey Gil-galad para ayudar en la defensa
de Eregion durante la Guerra de Sauron y los elfos.
Pero, cuando Eregion fue arrasado en 1697, Elrond guió
a los supervivientes a las estribaciones de las Montañas
Nubladas, donde fundó Rivendel, que en élfico se llamó
Imladris.
En la Última Alianza de los elfos y los hombres, fue
el heraldo de Gil-galad. Antes de morir, Gil-galad le
entregó a Elrond el Anillo Vilya, el "anillo del aire",
el más importante de los tres Anillos élficos.
En el año 100 de la
Tercera Edad, se casó con Celebrían, la hija de Galadriel
y Celeborn, y el matrimonio tuvo tres hijos: Elladan,
Elrohir y Arwen.
Durante la Tercera Edad, el Maestro Elrond Medio elfo,
como se lo llamaba, ofreció toda la ayuda que pudo a
los dúnedain, y los herederos de Arnor a menudo fueron
criados en Rivendel bajo su protección. Uno de estos
herederos fue Aragorn II, quien fue apadrinado por Elrond.
En 2980, Aragorn conoció
a Arwen en Lothlórien. La pareja se enamoró, pero Elrond
prohibió el matrimonio hasta que Aragorn no se convirtiera
en Gran Rey de Arnor y Gondor.
Con la guía de Elrond,
la Comunidad del Anillo se formó en 3018 en Rivendel,
y se dispuso la Misión del Anillo. Después de que el
Anillo Único fue destruido y que Aragorn asumió su título
real y se casó con Arwen, terminó la Tercera Edad cuando
Elrond zarpó hacia las Tierras Imperecederas.
Elwing La Blanca
RAZA: Elfica
Era hija del rey Dior y la reina Nimloth de Doriath.
Fue el único miembro de su familia que sobrevivió al
saqueo de Menegroth por los noldor en el año 509 de
la Primera Edad del Sol. Encontró refugio con su herencia
de familia, el Silmaril, en el puerto de Arvernien.
Allí conoció a Eärendil el Marinero, con quien se casó,
y dio a luz a dos hijos gemelos: Elrond y Elros.Cuando
los noldor se enteraron dónde estaba oculto el Silmaril,
volvieron al ataque.
Al no ver ninguna manera
de escapar, Elwing se arrojó al mar con el Silmaril.
En ese instante, Ulmo, el Señor Vala del Océano, intervino
y transformó a Elwing en una blanca ave marina. Con
el Silmaril en el pico voló por el mar para encontrar
a Eärendil.
Utilizando la luz del
Silmaril, consiguieron encontrar el rumbo a través de
los Mares Sombríos y alcanzar las Tierras Imperecederas,
donde Eärendil imploró a los Valar que intervinieran
en las Guerras de Beleriand.
Después de la Guerra
de la Ira, Eärendil, con el Silmaril ceñido a su frente,
fue colocado por los Valar en el firmamento. Navegó
con su barco a través de los cielos, y los hombres y
elfos lo llamaron la Estrella de la Mañana.
A partir de entonces,
Elwing hizo su hogar en una torre en la costa septentrional
de Eldamar, y cada noche, cuando la nave de Eärendil
se acercaba al horizonte occidental, Elwing -con la
forma de un ave blanca- salía volando de su torre para
unirse a su marido.
Los
Enanos
En una gran estancia bajo las montañas de la Tierra
Media, Aulë, el Herrero de los Valar, dio forma a los
Siete Padres de los enanos durante las Edades de la
Oscuridad, cuando Melkor y sus siervos malvados de Utumno
y Angband dominaban toda la Tierra Media.
Por ello Aulë hizo
a los enanos fuertes y resistentes, inmunes al frío
y al calor, y más recios que las razas que surgieron
después de ellos. Aulë conocía la gran maldad de Melkor,
y por eso hizo a los enanos tenaces, indomables y persistentes
en el esfuerzo y el trabajo. Eran valientes en el combate
y su voluntad y orgullo no podían doblegarse.
Eran mineros, albañiles,
artesanos del metal y los más maravillosos artesanos
de la piedra. Estaban bien preparados para los trabajos
artesanales de Aulë, quien había dado forma a las montañas,
ya que eran fuertes y duros, aunque no altos, pues sólo
medían entre un metro y veinte y uno y medio de estatura.
Se les concedió una vida en torno a los dos siglos y
medio, ya que eran mortales. También podían encontrar
la muerte en el combate.
Aulë hizo a los enanos
muy sabios en el conocimiento de sus técnicas artesanales
y les dio un idioma propio, el khuzdul. En este idioma,
Aulë era Mahal y los enanos los khazâd, pero era un
idioma secreto que nadie que no fuera enano conocía,
aparte de unas pocas palabras, y que ellos protegían
celosamente.
Los enanos siempre
dieron las gracias a Aulë y reconocían que por él adquirieron
forma. Pero la verdadera vida se la dio Ilúvatar.
Se cuenta que, cuando Aulë hizo a los enanos, los ocultó
a los demás Valar y creyó que tanto ellos como él mismo
escapaban al conocimiento de Ilúvatar. Pero Ilúvatar
se apercibió de lo hecho por Aulë y juzgó que era un
acto sin malicia, por lo que santificó a los enanos.
Pero no permitió que esta raza apareciera antes que
sus hijos preferidos, los elfos, que debían ser los
Primeros Nacidos. Así que, aunque los enanos ya estuvieran
completamente acabados, Aulë los cogió y los escondió
muy profundo bajo las rocas y en esa oscuridad durmieron
los Siete Padres de los enanos durante muchas edades
antes de que volvieran a iluminarse las estrellas y
se acercara el Tiempo del Despertar.
Fue así que los elfos
despertaron en Cuiviénen en el este, en la Primera Edad
de las Estrellas. En los años que siguieron, los Siete
Padres de los enanos despertaron y su cámara de piedra
se abrió y se alzaron y quedaron maravillados. Se dice
que cada uno de estos Siete Padres construyó una gran
mansión bajo las montañas de la Tierra Media, pero las
historias élficas de estos primeros días sólo hablan
de tres. Eran los reinos enanos llamados Belegost y
Nogrod en las Montañas Azules y Khazad-dûm en las Montañas
Nubladas. La historia de Khazad-dûm es la más larga
porque ésta era la casa del Primer Padre, llamado Durin
I o Durin el Inmortal.
Durante la Edad de
las Estrellas, los enanos de Belegost y Nogrod fueron
una bendición para los elfos de Beleriand, porque fueron
al reino de los elfos grises con armas y herramientas
de acero y mostraron gran habilidad en el trabajo de
la piedra. Y, aunque los elfos grises no conocían previamente
a aquella raza, a la que encontraban poco agraciada,
y a la que llamaron los naugrim, el "pueblo menguado",
pronto comprendieron que los enanos eran diestros en
las artesanías de Aulë y por eso los llamaron gonnhirrim,
"maestros de la piedra". Hubo mucho comercio entre elfos
y enanos, y ambos pueblos prosperaron.
En las Edades de las
Estrellas, los enanos de las Montañas Azules dieron
forma al mejor acero que nunca había visto el mundo.
En Belegost (que también recibía los nombres de Gabilgathol
y Mickleburgo) se hizo por primera vez la famosa cota
de malla enana, hecha de anillos engarzados, mientras
que en Nogrod (que también se llamaba Tumunzahar y Morada
Hueca) vivió Telchar, el mayor herrero enano de todos
los tiempos. En aquella época, los enanos forjaban las
armas de los sindar y construyeron para los elfos grises
del rey Thingol su ciudadela de Menegroth, las Mil Cavernas,
que tuvo fama de ser la más hermosa de las mansiones
de la Tierra Media.
La Guerra de las Joyas
estalló en la Primera Edad del Sol, y en ella la mayoría
de los enanos lucharon al lado de los elfos contra los
siervos de Morgoth. De todos los enanos de esa época,
el rey Azaghâl, Señor de Belegost, fue el más famoso.
En la Batalla de las
Lágrimas Innumerables sólo los enanos resistieron las
llamaradas del fuego de los dragones, porque eran una
raza de herreros, acostumbrados a las altas temperaturas,
y en sus yelmos llevaban máscaras de acero que les protegían
los rostros de las llamas.
Pero no todos los hechos
de los enanos en esa edad fueron dignos de elogio. Porque,
los enanos de Nogrod codiciaban el Silmaril y para conseguirlo
asesinaron al rey Thingol y saquearon Menegroth.
A partir de finales de la Primera Edad del Sol, las
historias de elfos y hombres que hablan de los enanos
se refieren principalmente a aquellos del linaje de
Durin que vivían en Khazad-dûm.
Cuando llegó la destrucción
de Beleriand con la Guerra de la Ira, las mansiones
de Belegost y Nogrod se derrumbaron y desaparecieron.
Los enanos de estos reinos fueron a las Montañas Nubladas
en la Segunda Edad e hicieron que Khazad-dûm, la más
grande mansión de los enanos en la Tierra Media, fuera
aún más grande.
En la Segunda Edad
muchos de los elfos noldor de Lindon entraron en Eregion,
cerca de la Puerta Occidental de Khazad-dûm, y fundaron
un reino para poder comerciar con los enanos y conseguir
mithril, el metal precioso que allí se encontraba en
abundancia.
Estos elfos eran los
Gwaith-i-Mírdain, que más tarde se llamaron a sí mismos
Herreros elfos. Gracias a la sabiduría de estos elfos
y al engaño de Sauron, se forjaron en este lugar los
Anillos de Poder. Y, aunque siete de estos Anillos fueron
entregados a los enanos, no se vieron arrastrados a
las guerras que se sucedieron hasta el final de la Segunda
Edad.
En Khazad-dûm, los
enanos cerraron las puertas de sus mansiones a los problemas
del mundo. Nadie podía forzar la entrada en su reino,
pero a partir de entonces se pensó que era un reino
aislado y tenebroso y por eso Khazad-dûm fue rebautizado
como Moria.
Así los enanos del
linaje de Durin llegaron a la Tercera Edad del Sol,
aunque para entonces sus mejores días ya habían pasado
y el pueblo enano había comenzado a menguar.
Moria se mantuvo durante
cinco Edades de las Estrellas y tres Edades del Sol
y hasta el siglo veinte de la Tercera Edad seguía siendo
rica y orgullosa.
En el año 1980, siendo
rey Durin VI, los mineros enanos excavaron demasiado
hondo bajo las montañas y liberaron a un gran demonio.
Se trataba de uno de los balrogs de Morgoth, quien avanzó
furioso y mató a Durin VI y a su hijo Náin y expulsó
a los enanos de Moria para siempre.
El pueblo de Durin se convirtió en un pueblo errante,
sin hogar.
En el año 1999 el hijo
de Náin, Thráin, fundó el Reino bajo la Montaña, en
Erebor. Durante un tiempo Thráin y algunos de los enanos
de Moria prosperaron, porque Erebor era rico en metales
y piedras preciosas.
El hijo de Thráin,
Thorin, abandonó el lugar y en el año 2210 se marchó
a las Montañas Grises, donde se decía que ya vivían
la mayor parte de los antiguos habitantes de Moria.
Aquí Thorin fue aceptado como rey y con su Anillo de
Poder consiguió que su pueblo volviera a crecer y prosperar.
Tras Thorin gobernó su hijo Gróin, después Óin y Náin
II, y las Montañas Grises se hicieron famosas por el
oro de los enanos.
Durante el reinado
del hijo de Náin II, Dáin, llegaron del Desierto del
Norte muchos dragones del frío. Estos dragones codiciaban
la riqueza de los enanos y venían en son de guerra y
mataron a los enanos y los expulsaron de las Montañas
Grises.
En el año 2590 el heredero
de Dáin I, Thrór, llevó a parte de los supervivientes
de las Montañas Grises de vuelta al Reino bajo la Montaña
en Erebor, mientras que ese mismo año, su hermano, Grór,
llevaba a los que quedaban a las Colinas de Hierro.
De nuevo, durante un
tiempo, todos prosperaron porque había mucho comercio
entre los enanos, los hombres de Valle y Esgaroth y
los elfos del Bosque Negro.Pero para el pueblo de Durin
la paz fue breve, porque en 2770, durante el largo reinado
de Thrór, el mayor dragón de la Tercera Edad, el dragón
alado de fuego llamado Smaug el Dorado, llegó a Erebor.
Nadie podía hacer frente a esta fiera. Mató como quiso,
arrasó Valle y expulsó a los enanos de la Montaña. Smaug
permaneció allí durante dos siglos, como Señor de la
Montaña Solitaria.
Una vez más los enanos
habían sido expulsados de sus hogares. Algunos se retiraron
a las Colinas de Hierro en busca de refugio. Otros supervivientes
siguieron al rey Thrór y a su hijo, Thráin II, y nieto,
Thórin II, en grupos errantes. En esta época, Thrór
murió a manos de los orcos de Moria y su cuerpo fue
mutilado y su cabeza cortada fue entregada a su pueblo.
Todas las Casas de
los enanos se reunieron y decidieron declarar la Guerra
de los Enanos y los Orcos. Duró siete largos años y
por todas las regiones occidentales el ejército enano
limpió cada cueva de orcos y aniquiló a las bandas orcas,
hasta que al final llegó a la Puerta Oriental de Moria
en el año 2799. Aquí se libró la Batalla de Azanulbizar.
En esa batalla los orcos del norte fueron casi totalmente
exterminados por los enanos. Pero los enanos encontraron
poca alegría en esta victoria, porque la mitad de sus
guerreros perecieron. Los enanos regresaron a sus reinos
llenos de tristeza.
El nieto de Grór, Dáin
Pie de Hierro, volvió a gobernar en las Colinas de Hierro,
mientras que Thráin II con su hijo Thorin II (ahora
llamado Escudo de Roble) se dirigían al oeste, a las
Montañas Azules, y fundaban allí un humilde reino.
Pero Thráin II no reinó
mucho tiempo, porque durante un viaje fue capturado
por Sauron cerca del Bosque Negro y encerrado en Dol
Guldur. Le fue arrebatado el último de los Anillos de
los enanos y fue torturado hasta morir.
Thorin Escudo de Roble
se puso en contacto con el mago Gandalf en el año 2941
e inmediatamente se pusieron de acuerdo en el plan de
una gran aventura, que es narrada por el hobbit Bilbo
Bolsón en el "Libro Rojo de la Frontera del Oeste".
Este mismo hobbit y doce enanos acompañaron a Thorin
en su misión para recuperar su reino. Los doce eran:
Fíli, Kíli, Dori, Ori, Nori, Óin, Glóin, Balin, Dwalin,
Bifur, Bofur y Bombur. Como se cuenta en la historia
del hobbit, Thorin cumplió su misión. El dragón Smaug
el Dorado resultó muerto y Thorin II tomó posesión del
reino que le pertenecía por derecho. Su gobierno fue
breve.
A continuación vino
la Batalla de los Cinco Ejércitos en la que orcos, lobos
y murciélagos lucharon contra enanos, elfos, hombres
y águilas. Aunque las legiones de orcos fueron destruidas,
Thorin perdió la vida.
Éste no fue, el final
del linaje de Durin, porque Dáin Pie de Hierro había
acudido a la Batalla de los Cinco Ejércitos con quinientos
guerreros de las Colinas de Hierro y era el heredero
legal de Thorin, al ser al igual que éste bisnieto de
Dáin I. Así Dáin Pie de Hierro se convirtió en Dáin
II y gobernó con sabiduría hasta los últimos días de
la Guerra del Anillo, cuando cayó luchando junto al
rey Brand de Valle ante las puertas del Reino bajo la
Montaña.
Este reino enano resistió
el ataque de los siervos de Sauron y el heredero de
Dáin, Thorin III, a quien también se llamaba Thorin
Yelmo de Piedra, gobernó largo tiempo hasta bien entrada
la Cuarta Edad del Sol.
El Reino bajo la Montaña no fue el último y único hogar
del pueblo de Durin en la Cuarta Edad. Otro noble enano,
descendiente de Borin, hermano de Dáin I, fundó un reino
enano al comienzo de la Cuarta Edad, después de la Guerra
del Anillo.
Este enano era Gimli,
hijo de Glóin; ganó justa fama en la guerra y fue uno
de los miembros de la Comunidad que se eligió para la
Misión del Anillo. Al final de la guerra, Gimli llevó
a muchos enanos del Reino bajo la Montaña a las maravillosas
cavernas del Abismo de Helm y todos lo reconocieron
señor de Aglarond, las "cavernas centelleantes". Gimli,
el amigo de los elfos, gobernó Aglarond durante más
de un siglo. A la muerte del rey Elessar dejó el gobierno
en manos de otros y se fue al reino de su gran amigo
Legolas, el Señor elfo de Ithilien. Allí, Gimli se embarcó
en una nave élfica y con su compañero navegó por encima
del Gran Mar hacia las Tierras Imperecederas.
Frodo
Bolsón
RAZA: Hobbit
Nació en 2968 de la Tercera Edad, y era hijo de Drogo
Bolsón y Primula Brandigamo. Huérfano en la más tierna
infancia, fue adoptado por su primo, Bilbo Bolsón de
Bolsón Cerrado.
Para ser hobbit, Frodo
era extremadamente aventurero y muy erudito; era escritor
de canciones y algo así como un experto en las leyendas
y el idioma de los elfos.
En 3001, cuando Bilbo
dejó misteriosamente la Comarca, Frodo heredó Bolsón
Cerrado y el Anillo Único.
En 3018, Gandalf el
Mago reapareció y convenció a Frodo para que participara
en la Misión del Anillo, para lo cual lo envió a Rivendel,
donde se formaría la Comunidad del Anillo. Frodo sobrevivió
a las aventuras y peligros del viaje y consiguió entregar
el Anillo Único a los fuegos del Monte del Destino.
Al hacerlo, provocó el fin de la Guerra del Anillo.
Después de la guerra,
Frodo regresó a Bolsón Cerrado durante un tiempo, pero
las heridas envenenadas y el trauma psíquico que experimentó
durante la Misión empezaron a mostrar sus efectos.
En el año 3021, Frodo
se unió a la Última Cabalgata de los Guardianes de los
Anillos y subió a una nave élfica para zarpar hacia
las Tierras Imperecederas.
Galadriel
RAZA: Élfica
Era una princesa noldo, nacida en Eldamar durante las
Edades de las Estrellas. Galadriel y sus hermanos se
unieron a los noldor que fueron a la Tierra Media en
pos de Morgoth y los Silmarils.
Era alta y hermosa,
con el pelo rubio de su madre teleri, Eärwen, en Eldamar
la llamaban Altáriel. Este nombre se convirtió en Galadriel,
que significa "dama de la luz" en sindarin.
Durante la Primera
Edad del Sol, en Beleriand, Galadriel vivió con su hermano
Finrod en Nargothrond, antes de entrar en el reino sindarin
de Doriath, donde disfrutó de la amistad de la reina
Melian y se casó con el príncipe elfo gris Celeborn.
Desde inicios de la
Segunda Edad, la pareja y su única hija, Celebrían,
vivieron en Lindon; luego, en el siglo octavo, marcharon
a Eregion, el reino de los Herreros elfos.
Algún tiempo después
Galadriel y Celeborn cruzaron las Montañas Nubladas
y gobernaron su propio reino en el Bosque Dorado de
Lothlórien. Mediante uno de los tres Anillos élficos
de Poder, Galadriel usó sus capacidades para tejer un
círculo mágico de protección en torno a Lothlórien.
Durante la época de
la Guerra del Anillo, Galadriel dio refugio y regalos
mágicos a la Comunidad del Anillo. Durante la guerra
propiamente dicha, repelió tres intentos de invasión
y usó sus poderes para echar abajo las murallas de Dol
Guldur y purificar el Bosque Negro. Luego, cuando la
Tercera Edad tocaba a su fin, zarpó rumbo a las Tierras
Imperecederas.
Gandalf
RAZA: Espíritu Maia
En las Tierras Imperecederas, Gandalf era un espíritu
Maia, Olórin, que habitaba en los jardines de Lórien,
el Señor de los Sueños, y que visitaba a menudo a Nienna
la Compasiva.
Alrededor del año 1000
de la Tercera Edad, fue elegido para ser uno de los
Istari o Magos que fueron enviados a la Tierra Media.En
oestron se lo llamaba Gandalf el Gris, para los elfos
era Mithrandir, el "peregrino gris", y para los haradrim,
Incánus.
Su aspecto externo
era el de un anciano con barb1 vestido con una gran
capa, un sombrero puntiagudo y un gran bastón.
A su llegada a los
Puertos Grises, Círdan le dio Narya, el "anillo de fuego".
Durante más de dos mil años, Gandalf trabajó contra
los poderes del mal que resurgían en la Tierra Media.
En 2941, inspiró la Misión de la Montaña Solitaria que
trajo la muerte de Smaug el Dragón. Durante esta misión,
consiguió la espada Glamdring y Bilbo Bolsón se encontró
el Anillo Único.
En 3018, fue a ver a Frodo Bolsón en la Comarca e inició
la Misión del Anillo. En Rivendel pasó a formar parte
de la Comunidad del Anillo y la guió. En el puente de
Khazad-dûm, cayó en mortal combate con el Balrog de
Moria. Sin embargo, el espíritu del Mago resucitó como
Gandalf el Blanco, un ser radiante al que ninguna arma
podía dañar.
Durante la Guerra del
Anillo, Gandalf el Blanco, montando a lomos de su caballo
Sombragrís, estuvo en todas partes: dio ánimos al rey
Théoden de Rohan, venció a Saruman en Isengard y repelió
al rey brujo en las puertas de Minas Tirith. Luchó junto
a los Capitanes del Oeste ante la Puerta Negra de Mordor,
mientras el Portador del Anillo destruía el Anillo Único.
Terminada la guerra,
controló la unificación de Gondor y Arnor; luego, en
3021, se embarcó en el último viaje de los Guardianes
de los Anillos, rumbo a las Tierras Imperecederas.
Los
Hobbits
Dentro del pueblo Hobbit, encontramos tres tipos principales
de hobbits: los Fuertes, los Albos y los Pelosos. Son
muy pequeños, alrededor de un metro de alto, aunque
dependiendo de si pertenecen a una tipo u otro varía
su altura. Los Albos son los más altos y los más semejantes
a los humanos, seguidos por los Fuertes que son los
de constitución más robusta y gorda los que hace que
a menudo parezcan más bajos que los Pelosos que son
los más comunes. Todos los hobbits coinciden en no usar
zapatos gracias a sus duras plantas de los pies a tener
estos cubiertos por una espesa mata de pelo. La gran
mayoría jamás tiene barba, lo que llega a confundir
a otras razas y hacerlas pensar que son niños, es que
siempre lo son. Suelen vivir alrededor de 100 años.
Cuando el brillante
fuego de Arien, el Sol, apareció en el mundo, surgió
en el este el pueblo mediano que recibiría el nombre
de hobbits. Eran gentes, emparentados con los humanos
, que excavaban agujeros y vivían en ellos. Eran más
pequeños que los enanos y con una esperanza de vida
en torno a los cien años.
Nada se sabe de la
raza de los hobbits antes del año 1050 de la Tercera
Edad, cuando se dice que vivían con los Hombres del
Norte en la cuenca septentrional del Anduin, entre las
Montañas Nubladas y Bosqueverde. En ese siglo, una fuerza
maligna entró en Bosqueverde, que pronto sería conocido
como el Bosque Negro. Quizá fuera este hecho lo que
obligó al pueblo hobbit a abandonar la cuenca del Anduin.
En los siglos posteriores,
los hobbits emigraron hacia el oeste, cruzando las Montañas
Nubladas, y entraron en Eriador, para vivir con los
elfos y los hombres en una tierra fértil y despejada.
Los hobbits poseían
ciertas características comunes. Todos medían entre
sesenta y ciento veinte centímetros de estatura. Poseían
dedos largos, un aspecto algo rollizo, el pelo castaño
y rizado y unos pies enormes que llevaban descalzos.
Eran un pueblo conservador
y sin pretensiones, cuyos excesos se limitaban a vestir
con colores vivos y tomar seis buenas comidas al día.
Su única excentricidad era el arte de fumar hierba para
pipa, lo cual, decían ellos, era su contribución a la
cultura del mundo.
Se decía que había
tres ramas de hobbits: los Pelosos, los Albos y los
Fuertes. Los PELOSOS, la más numerosa de las ramas hobbit,
eran también los más pequeños. Tenían el pelo y la piel
de color castaño oscuro. Les encantaban las regiones
de colinas y fueron el primer pueblo hobbit que atravesó
las Montañas Nubladas y entró en Eriador. Casi un siglo
después, en el año 1150 de la Tercera Edad, los Albos
siguieron a sus parientes Pelosos. Entraron en Eriador
a través de los desfiladeros que se encuentran al norte
de Rivendel.
Los ALBOS eran la rama
hobbit menos numerosa. Eran más altos, más delgados
y se pensaba que más dispuestos a correr aventuras que
sus parientes. Los FUERTES fueron los últimos hobbits
que llegaron a Eriador. Eran los más parecidos al hombre
de su raza, más corpulentos que las otras ramas y para
maravilla de sus parientes, algunos tenían barba. Preferían
vivir en tierras llanas cerca de ríos y conocían la
fabricación de embarcaciones, la pesca y el arte de
la natación.
Se dice que los Fuertes
no empezaron a emigrar al oeste hasta el año 1300, cuando
muchos de ellos atravesaron el Paso del Cuerno Rojo.
Quedaron pequeños asentamientos en zonas tales como
los Campos Gladios hasta doce siglos más tarde de esa
fecha.
En su mayoría, los
hobbits de Eriador se dirigieron a las tierras de los
hombres cercanas a la ciudad de Bree. En el año 1601,
casi todos los hobbits de Bree volvieron a marchar hacia
el oeste, a las fértiles tierras al otro lado del río
Brandivino. Allí fundaron la Comarca, el país que a
partir de entonces sería conocido como la patria de
los hobbits y tienen una cronología que comienza en
esa fecha.
Por naturaleza, los
hobbits tenían un temperamento pacífico y hasta el año
2747 no hubo un encuentro armado dentro de la Comarca.
Se trató de una incursión de orcos sin importancia,
que los hobbits, con algo de exageración, llamaron Batalla
de los Campos Verdes.
Bastante más serio
fue el Largo Invierno de 2758 y los dos años de hambruna
que le siguieron. Pero en comparación con otros pueblos
de la Tierra Media, vivieron en paz durante largo tiempo.
Por lo general, las otras razas los consideraban de
nula importancia y, por su parte, los hobbits no tenían
ninguna ambición de las grandes riquezas o del poder
de los demás.
Por toda la Comarca,
sus pequeños pueblos y asentamientos crecieron. Hobbiton,
Barrancas de Tuk, Cavada Grande, Oatbarton, Ranales
y una docena más. A su manera, los hobbits prosperaron.
Hay pocos hobbits famosos
antes del siglo treinta de la Tercera Edad del Sol,
porque hasta entonces la raza en sí era casi completamente
desconocida para el mundo. Pero los hobbits tenían su
propio baremo de fama. En las leyendas de la Comarca,
los primeros hobbits que se nombran son los hermanos
Albos: Marcho y Blanco, quienes guiaron a los hobbits
de Bree a la Comarca. Esta tierra se la cedieron los
dúnedain de Arnor, a cuyo rey los hobbits rendían un
vasallaje nominal.
En el año 1979, el
último rey de Arnor desapareció del norte y se instauró
el cargo de Thain de la Comarca. El primer Thain fue
el hobbit Bucca de Marjala, de quien descendieron todos
los Thain.
Bandobras Tuk fue un
gigante entre los hobbits, que medía un metro treinta
y cinco, y montado a caballo, se puso valerosamente
al frente de su pueblo en la Batalla de los Campos Verdes
contra los orcos. Se dice que con un garrote mató a
su cacique Golfimbul. Por su tamaño y sus hazañas lo
llamaron Toro Bramador Tuk.
Otro hobbit importante
por sus hechos dentro de los confines estrechos de la
Comarca fue Isengrim Tuk, llamado Isengrim II, vigésimo
segundo Thain de la Comarca, arquitecto de los Grandes
Smials de las Barrancas de Tuk y abuelo de Bandobras
Tuk.
El más honrado de los
héroes antes de la Guerra del Anillo fue un humilde
granjero llamado Thobold Corneta de Valle Largo, quien
en el siglo veintisiete fue el primero en cultivar la
planta galenas, llamada también hierba para pipa.
El primer hobbit que
se hizo famoso en el mundo fue Bilbo Bolsón de Hobbiton,
quien fue empujado a desempeñar un papel protagonista
en la Misión de Erebor por el mago Gandalf y el rey
enano Thorin Escudo de Roble. Se cuenta que Bilbo Bolsón
adquirió un anillo mágico y aunque en aquel momento
pareció de poca importancia, fue un acto que puso en
peligro a todos los que habitaban la Tierra Media. Con
el tiempo se descubrió la identidad del Anillo Único
y éste pasó al heredero de Bilbo, Frodo Bolsón.
En el año 3018, el
mago Gandalf visitó a Frodo y le propuso la Misión del
Anillo. Se constituyó la Comunidad del Anillo, en la
que fueron escogidos otros ocho personajes, entre ellos
otros tres hobbits más, como compañeros de Frodo Bolsón,
el Portador del Anillo, en su Misión. Samsagaz Gamyi,
criado de Frodo, fue uno de ellos, en una ocasión salvó
tanto a su amo como a la Misión y fue Portador del Anillo
durante un breve período.
Peregrin Tuk, heredero
del Thain de la Comarca y Meriadoc Brandigamo, heredero
del Señor de los Gamos, fueron los otros dos hobbits
de la Comunidad que acompañaron a Frodo.
En el transcurso de
la Misión. Tanto Pippin como Merry (así se los llamaba
más comúnmente) fueron hechos caballeros de Gondor.
Fue otro hobbit el que destruyó el Anillo Único. Sméagol
Gollum fue el único hobbit que sucumbió a las artes
malignas. Era un hobbit de la rama de los Fuertes que
vivía cerca de los Campos Gladios, donde fue encontrado
el Anillo Único. Gracias al poder del Anillo su vida
se alargó, pero su aspecto se transformó en algo espectral
y la tenebrosa influencia del Anillo le hizo rehuir
la luz. Durante casi cinco siglos, Gollum vivió oculto
en cavernas bajo las Montañas Nubladas, hasta que el
hobbit Bilbo Bolsón llegó a su escondite y cogió el
Anillo Único. De Bilbo pasó a Frodo Bolsón y en los
ocho años en los que el Anillo no estuvo en sus manos,
Gollum jamás dejó de buscarlo. Al final cayó sobre Frodo
Bolsón en el Monte del Destino. Gollum consiguió apoderarse
del Anillo, pero tropezó y cayó con su preciado premio
a las ardientes entrañas de la Tierra, y el Anillo Único
fue destruido.
Los
Hombres
Al igual que los elfos aparecieron con el Renacimiento
de las Estrellas, los hombres surgieron con el Nacimiento
del Sol. En la región que los elfos llamaron Hildórien,
"la tierra de los seguidores", que se encontraba en
el extremo oriente de la Tierra Media.
A diferencia de los
elfos, los hombres eran mortales,y comparados con los
enanos, sus vidas eran breves.
No podían equipararse
a los elfos ni en fuerza física ni en nobleza de espíritu.
Eran una raza débil que sucumbía fácilmente a las epidemias
y los duros elementos del mundo. Por este motivo, los
elfos los llamaron engwar, los "enfermizos".
Pero, como raza, los
humanos eran tenaces y se reproducían con mayor rapidez
que cualquier otra raza, con la única excepción de los
orcos y aunque morían en gran número, se multiplicaban
hasta que acabaron por prosperar en las tierras orientales,
por lo que algunos los llamaron "los usurpadores".
Morgoth llegó a esas
tierras y encontró en los hombres, al menos en su mayor
parte, un pueblo al que podía doblegar con facilidad.
Algunos huyeron de su maldad y se esparcieron hacia
el oeste y el norte. Acabaron llegando a Beleriand y
a los reinos de los elfos noldor. Éstos aceptaron aliarse
con aquellos hombres y los llamaron atani, los "Segundos
Nacidos". Más tarde, como la gran mayoría de los habitantes
de Beleriand hablaban el idioma de los elfos grises,
se los conoció más comúnmente como edain, los "Segundos".
Los edain se dividían
en tres : la Primera Casa de Bëor, la Segunda Casa de
Haladin, y la Tercera Casa de Haldor. Las hazañas de
las Tres Casas de amigos de los elfos fueron muy renombradas.
Uno de los relatos humanos de la Primera Edad es el
"Narn i Hîn Húrin", que versa sobre Húrin, el matador
de trolls; de Túrin, quien mató a Glaurung, el Padre
de los dragones; de Beren, que arrancó un Silmaril de
la corona de hierro de Morgoth, y de Eärendil el Marinero,
quien pilotaba Vingilot y llevó a los cielos a la Estrella
de la Mañana.
En la Primera Edad
llegaron más hombres procedentes del este. Eran un pueblo
distinto del que los elfos llamaron hombres cetrinos
y Orientales.
En épocas de guerra, la mayoría de estos hombres demostraron
ser poco de fiar y aunque fingieron amistad hacia los
elfos, los traicionaron ante el Enemigo.
Cuando terminó la Primera
Edad del Sol y Morgoth fue arrojado al Vacío, la tierra
de Beleriand fue tragada por el Mar Occidental. Todos
los enemigos que habitaban en Beleriand murieron, así
como la mayoría de los elfos y de los edain. Los edain
que sobrevivieron a esa edad se dividieron. Algunos
huyeron del hundimiento de Beleriand y se dirigieron
al este. Vivieron en los Valles del Anduin con otros
de su raza que nunca habían entrado en Beleriand; se
los llamó Hombres del Norte, de Rhovanion. Otros edain
se dirigieron al sur con los elfos. A éstos se les concedió
un país que estaba en el Mar Occidental y se los llamó
dúnedain, los hombres de Oesternesse (porque su isla
se llamaba Oesternesse, que en lengua élfica era Númenor).
En la Segunda Edad, los dúnedain recibieron el nombre
de númenóreanos y se convirtieron en una gran potencia
marítima. También se hicieron más longevos y más sabios
y fuertes. Su historia en la Segunda Edad fue gloriosa
pero, corrompidos por Sauron, declararon la guerra a
los Valar y fueron destruidos. Númenor se hundió en
un gran abismo, el Mar Occidental la cubrió y nunca
más se supo de ella.
Aunque la mayor parte
de los numenoreanos perecieron, hubo algunos que se
salvaron del desastre. Entre ellos se hallaban los numenoreanos
negros que se establecieron en el país de Umbar, en
el sur de la Tierra Media. Pero los más nobles de entre
los numenoreanos regresaron a la Tierra Media a bordo
de nueve naves. Su jefe era Elendil el Alto y con él
iban sus dos hijos, Isildur y Anárion. Estos elendili,
los Fieles, que pertenecían al verdadero linaje dúnadan,
crearon dos poderosos reinos en la Tierra Media: el
reino del norte, que fue Arnor, y el reino del sur,
Gondor.
Pero el poder de Sauron
volvió a crecer y por ello se creó la Última Alianza
de elfos y hombres que combinaba todos los ejércitos
de los dúnedain y los elfos. Los hombres eran mandados
por Elendil y los elfos por Gil-galad, el último Gran
Rey. Muchos hombres, llamados haradrim, procedentes
de las regiones del sur, lucharon contra ellos, al igual
que hicieron otros de Rhûn, que eran los Orientales,
y algunos que vinieron de Umbar, los númenóreanos negros.
La Alianza derrotó
a las legiones de Sauron. Pero murieron en la lucha
Gil-galad, Elendil y Anárion y de los jefes dúnedain
sólo quedó Isildur. Fue él quien cortó el dedo que tenía
el Anillo de la mano de Sauron y el que envió a su espíritu
a vagar sin forma en las regiones más desoladas de la
Tierra Media. Así comenzó la Tercera Edad.
Tras coger el Anillo
Único de la mano de Sauron, Isildur no lo destruyó y
en los primeros años de la Tercera Edad sucedió la tragedia.
Los orcos lo mataron en los Campos Gladios y el Anillo
permaneció perdido durante un largo período.
De los dúnedain que
sobrevivieron, quedaron los hijos de Isildur, quienes
gobernaron el reino septentrional de Arnor y los hijos
de Anárion, quienes gobernaron el reino meridional de
Gondor.
Había también otras
razas de hombres que habían surgido en el este y en
el sur, muchas de las cuales hicieron acto de presencia
entonces. Los balchoth, los Aurigas y otros Orientales
llegaron de Rhûn para luchar contra los dúnedain de
Gondor, mientras que, del sur, los haradrim y los variags
avanzaron con los numenoreanos negros. Pero los hombres
de Gondor eran fuertes y derrotaron a todos los enemigos.
En el norte surgió
otra potencia en el país de Angmar. Un rey brujo gobernaba
aquellas tierras y reunió un ejército de orcos y criaturas
malignas, así como Orientales y Montañeses de las Landas
de Etten, para hacer la guerra contra el reino septentrional
de Arnor que acabó siendo asolado. Aunque Angmar al
final fue destruido por los dúnedain de Gondor, el reino
septentrional de Arnor tocó a su fin. Sólo una pequeña
parte de sus habitantes sobrevivieron y siguieron vagando
por las regiones ahora vacías, por lo que recibieron
el nombre de Montaraces del Norte.
En el sur y desde el
este se produjo un constante flujo de hombres bárbaros,
corrompidos hacía tiempo por el poder de Sauron. Los
dunlendinos avanzaron en pie de guerra, al igual que
lo hicieron los haradrim y los Orientales. Pero entonces
Gondor se ganó un aliado, porque los jinetes llamados
rohirrim fueron en su auxilio. Eran los Hombres del
Norte, de Rhovanion, y eran parecidos a los Hombres
del Bosque y los beórnidas del Bosque Negro o semejantes
a los Hombres del Lago o los bárdidos de Valle, porque
siempre combatieron los males provocados por Sauron.
Al final de la Tercera
Edad, se libró la Guerra del Anillo, y todos los pueblos
de la Tierra Media tomaron partido bien por Sauron,
bien por los dúnedain. El ejército de Sauron fue derrotado.
El Anillo Único fue hallado y destruido y llegó un rey
único para los dúnedain. Fue Aragorn, hijo de Arathorn,
al que se llamó rey Elessar, el legítimo heredero de
Isildur. Elessar resultó ser un gobernante férreo y
sabio. Aunque aplastó a muchos enemigos en la guerra
y no temía a nadie en la batalla, hizo la paz con los
Orientales y los haradrim, por lo que, en la Cuarta
Edad del Sol, que fue proclamada la Edad del Dominio
del hombre, hubo paz en las regiones occidentales, una
paz que perduró por muchos años gracias a la sabiduría
del rey Elessar y sus descendientes.
Los
medianos
Suelen llevar un modo de vida muy tranquilo y apacible
y suelen ser muy sencillos e inocentes lo que les hace
muy resistentes a la magia. Suelen comer hasta cinco
veces al día. Aún y así, mantienen la gran habilidad
de moverse en total silencio lo que les ha dado fama
de ladrones (aunque no es cierto) y que sin duda es
una habilidad adquirida para poder sobrevivir en un
mundo adverso lleno de poderosas criaturas. Son gente
nada agresiva y quizás cobarde dirían algunos, pero
cuando es necesario, pueden convertirse en magníficos
tiradores y realizar sorprendentes ataques de guerrillas
que solo los elfos son capaces de igualar.
Peregrin
Tuk
RAZA: Hobbit
Nació en 2990 de la Tercera Edad y era hijo del Thain
de la Comarca. Amigo fiel de Frodo Bolsón, lo siguió
en la Misión del Anillo en 3019. Sobrevivió a muchas
aventuras con la Comunidad del Anillo hasta su disolución,
cuando tanto Pippin como su amigo Meriadoc Brandigamo
fueron capturados por los orcos. Ambos hobbits consiguieron
escapar al Bosque de Fangorn, donde conocieron a Bárbol,
el ent, y fueron decisivos a la hora de provocar el
ataque de los ents a Isengard.
Más tarde, Gandalf
llevó a Pippin a Gondor, donde fue hecho guardia de
la Ciudadela y ayudó a salvar la vida del hijo del Senescal,
Faramir.
En la Batalla ante la Puerta Negra de Mordor, Pippin
se distinguió dando muerte a un troll.
Más tarde y ese mismo
año, luchó en la Batalla de Delagua. Pippin y Merry
fueron los dos hobbits más altos que recuerda la historia,
pues casi medían el metro cuarenta, debido a haber bebido
los tragos de ent.
En el año catorce de
la Cuarta Edad, Pippin se convirtió en el trigésimo
segundo Thain de la Comarca y gobernó hasta el año 64.
Él y Merry decidieron
pasar sus últimos años en Rohan y Gondor, donde fueron
enterrados con los máximos honores en la Casa de los
Reyes.
Sauron
RAZA: Espíritu Maia
Fue en un tiempo un espíritu Maia de Aulë el Herrero.
Su nombre significa "el aborrecido" y se convirtió en
el principal lugarteniente de Melkor. En las Edades
de la Oscuridad, mientras Melkor gobernaba en Utumno
y en las Edades de las Estrellas, mientras Melkor estuvo
encadenado por los Valar, Sauron gobernó el reino maligno
de Angband. Durante las Guerras de Beleriand, Sauron
sirvió a su amo, hasta que éste fue arrojado al Vacío,
al final de la Primera Edad del Sol.
Sauron reapareció en
la Tierra Media en el siglo quinto de la Segunda Edad
como Annatar, "señor de los dones". En 1500 sedujo a
los Herreros elfos de Eregion para que forjaran los
Anillos de Poder. Entonces se convirtió en Señor de
los Anillos al forjar él el Anillo Único.
En la Guerra de Sauron
y los elfos, de 1693 a 1700, asoló Eregion y sólo la
llegada de los númenóreanos le impidió aniquilar a los
elfos.
Durante los siguientes
mil quinientos años Sauron fue haciendo crecer el poder
de Mordor y puso bajo su dominio a los hombres del este
y del sur. Por último, los númenóreanos llegaron para
hacerle la guerra en 3262, y el poder de éstos era tal
que Sauron se rindió. Incapaz de vencerlos militarmente,
los corrompió y ello provocó la destrucción total de
Númenor. Entonces la hermosa forma de Sauron fue destruida,
pero su espíritu huyó a Mordor, y con el Anillo Único
se convirtió en Señor Oscuro: un temible guerrero de
armadura negra con la piel negra y quemada, de ojos
iracundos. Pero incluso esta forma quedó destruida al
final de la Segunda Edad, después de la guerra contra
la Última Alianza de elfos y hombres, cuando le cortaron
el dedo en que llevaba el Anillo Único.
Al no haber sido destruido
éste, el espíritu de Sauron pudo resurgir nuevamente.
En el año 1000 de la Tercera Edad se manifestó con la
forma de un enorme ojo sin párpado. Era como el ojo
de un gran felino, pero lleno de odio, aureolado de
llamas y rodeado de oscuridad. Durante casi dos mil
años, Sauron se escondió en el Bosque Negro y sólo se
lo conoció como el Nigromante de Dol Guldur, mientras
que enviaba a los Espectros del Anillo, orcos y reyes
bárbaros contra los dúnedain y sus aliados.
En 2941, Sauron regresó
a Mordor y comenzó a reconstruir la Torre Oscura. Desgraciadamente
para él, en ese mismo año el Anillo Único pasó a ser
posesión de un hobbit, Bilbo Bolsón. Y en el año 3018,
meses antes de que declarara la Guerra del Anillo, Frodo
Bolsón emprendió la Misión del Anillo, que terminó con
la destrucción del Anillo Único en los fuegos del Monte
del Destino.
Sauron fue enviado
a las sombras para siempre y nunca más resurgió su espíritu.
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