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Dos
manuscritos del último tercio del siglo XVI, llamados:
"Cantares Mexicanos" y
"Romances de los Señores de la Nueva España".
Algunos de los más importantes son: Nezahualcóyotl, Tecayehuatzin
de Huexotzinco, Ayocuan de Tecamachalco y Techihuitzin Coyolchiuqui.
Los poemas más antiguos son los himnos rituales y algunos
fragmentos míticos y litúrgicos.
La antigua poesía náhuatl aporta valiosa información de los
conocimientos y la manera de contemplar las ideas filosóficas
y religiosas.
Los temas más frecuentes tratados en los poemas son: cantos
de guerra, exaltaciones de héroes o personajes míticos, indagaciones
acerca de la divinidad, el destino del hombre y la fragilidad
de los bienes de la tierra y de la vida misma.
Fragmentos de estos escritos:
Himno
Sacro:
... Yo me iré para siempre:
es tiempo de su lloro.
Ay, enviáme el Lugar del Misterio:
bajo su mandato.
Sólo
las flores son nuestra riqueza...
¿Pero en verdad se vive?
Perecerán las flors
que en nuestra mano estaban:
también con ellas se irán embriagando nuestros amigos:
hemos de perecer en la tierra.
En
hermosas pinturas está el libro de cantos
De en medio de floridas mariposas
es donde nace el canto
y lo oigo yo cantor
Cantos
de danza
No hago más que cantar y sufrir en la tierra:
Yo poeta, saco de mi interior la tristeza:
el canto embriaga mi corazón:
en la Tierra Florida soy engalanado.
¿Hablamos
de algo verdadero aqui, Dador de vida?
Sólo soñamos, sólo despertamos del sueño.
Es sólo como un sueño...
Nadie habla la verdad aquí...
¿Son los hombres verdad?
Por eso nuestro canto ya no es verdad.
¿Qué se permanecer por suerte?
¿Qúe es salir bien?
Como una pintura nos iremos borrando
como una flor hemos de secarnos
sobre la tierra.
Sólo
venimos a soñar
Sólo venimos a dormir, sólo venimos a soñar:
no es verdad, no es verdad que venimos a vivir en la tierra.
En yerba de primavera venimos a convertirnos:
llegan a reverdecer, llegan a abrir sus corolas nuestros corazones,
es una flor nuestro cuerpo: da algunas flores y se seca.
¿Puede
ser vivido en la Tierra?
No para siempre en la tierra: sólo un poco.
Aún cuando sea jade lo que rompa,
aún cuando sea oro lo que rompa,
aún cuando sean plumas de quetzal lo que desgarre,
no para siempre en la tierra: sólo un poco.
que realmente sabe el Dador de vida...
Escuche su palabra allá, ciertamente suya,
el ave del ruido contesta al Dador de vida.
Ve cantando, ofrece flores, ofrece flores.
Como esmeraldas y plumas de quetzal, están lloviendo sus palabras.
¿Quizás allá el Dador de vida se satisface así mismo?
¿Es esta la única cosa cierta en la tierra?
Las
flores y los cantos
La amistad es lluvia de flores preciosas
Blancas, vedijas de plumas de garzase entrelazan con preciosas
flores rojas:
en las ramas de los árboles
bajo ellas anda y liban
Los señores y los nobles.
Canto
de tristeza
busco el placer entre tus flores
la alegría en tus cantos, tu riqueza.
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