De corazón a corazón
A veces hay que llegar desde el infierno caminando al cielo.
Encontrar el sentido de las distancias y palabras.

Ylia

Hay quién lleva bordado un corazón de oro, ley 24 quilates;
hay otros que presumen del brillo y sólo tienen un corazón disimulado
y aunque tampoco lo saben, casi matan.
Todos/as hemos dormido con el depredador
que puede ser otra persona o uno mismo.


No sé si este escrito es una carta hecha jirones; un poema vestido de retazos; o es mi corazón que se hizo añicos y los fragmentos se deshojaron en el espacio. Y no sé, sí quiero unirlo porque un corazón con esta clase de remiendos es como el canto del jilguero, desprotegido.

Carta a un depredador que puede ser uno mismo
Escrita por un corazón roto en vías de curación
Año de gracia 2004, mes cuarto, día 12
Territorio Comanche ganado a canto y agua.

Una cree, ciertos días que las palabras se han agotado para escribir lo que resume la historia dentro de la historia. Y de pronto, asombradas danzas las letras que se unen; y no se sabe a ciencia cierta, donde se detendrán ni cómo se firmará.

No sé si este escrito es una carta hecha jirones; un poema vestido de retazos; o es mi corazón que se hizo añicos y los fragmentos se deshojaron en el espacio. Y no sé en este momento, sí quiero unirlo porque un corazón con esta clase de remiendos, es como el canto del jilguero desprotegido.

Los recuerdos se agolpan en la almohada, los deseos duermen aún insensibles al futuro; y es la loba que me habita la que sale a danzar por el bosque. Ella, la loba es el único sonido, pero aún no aúlla, camina herida, lo demás es silencio. No sé porque la voz se ha agazapado. La falta de sonido es la calle, la casa y la ventana. No vivo en el pasado, pero los recuerdos se asoman al horizonte que es mi hogar y mi camino.

Los pensamientos se van deshabitando, tus huellas son el pueblo en la media luna de este espacio.

La desnuda promesa
       se tiende altiva
y la voz en medios tonos
       sonríe triste
       tras la argolla
       de lo que no fuimos.
La palabras enclaustradas
       no dejaron ver
       lo que era
          cara o cruz;
          el eterno enigma
          ¿ me quiere ?
          ¿ no me quiere ?
          la dimensión de flor
          confundida en las mentiras.

Hubo otro tiempo apenas pronunciado, un tiempo que se inventó a sí mismo; los días que compartimos el café de la mañana, la risa por los juegos de palabras; parecía que no pasaba pero algo sucedía.

Me sorprendió la notificación que llego a mis manos, sí apenas ayer firmabas tuyo y acurrucabas tu sueño a mi latido, y el mensaje frío, escueto, como si nunca nos hubiéramos conocido: ¡ desaloje el corazón, el contrato ha vencido !. Me sorprendió la notificación que llego a mis manos, sí apenas ayer firmabas tuyo y acurrucabas tu sueño a mi latido, y el mensaje frío, escueto, como si nunca nos hubiéramos conocido: ¡ desaloje el corazón, el contrato ha vencido !.

Tocaron a la puerta y unos hombres vestidos de nostalgia sacaron los sueños, los dibujos que coloreamos juntos y la esperanza la atravesaron con dardos de ignorancia.

No supe
       por tres días
       ni de la voluntad
       ni cómo
           sobreviví a tal calumnia.
Me desperté un lunes
       cansada, intempestivamente miserable.
Me senté en la puerta
       a esperar
           por las sombras sin sustancia.

¿Cómo se explica el silencio?.

Apenas el jueves estabas junto a mi
       jugando inocente a los te quiero;
       y el viernes un ataúd dibujado
       - ocupaba el lugar -
       donde tus manos acariciaban
       la sonrisa de la mañana.

Apenas el miércoles
       tu cuerpo era el murmullo
y atrapábamos juntos nubes.

Apenas el martes
       parecías verdadero
      abolías de distintas maneras
      a los fantasmas
y de golpe,
       eras la fuerza que descubría el paisaje
       a los espectros que me atraparon.

Lloré durante días por la muerte de tu amor en el salón de las tinieblas, el límite es aprender que los renglones nos respiran, no importa sí una quiere o no estar viva, la vida ataca.

Después penetré en el infierno, el subjetivo espacio que muchos temen. No es un camino, es una creatura que ocupa la memoria de los tratos a ciegas; es el infierno un nombre, con tu nombre; y es en la tierra la confirmación de que la tumba es la visión de los insomniosDespués penetré en el infierno, el subjetivo espacio que muchos temen. El infierno no es un camino, es una creatura que ocupa la memoria de los tratos a ciegas; es el infierno un nombre, con tu nombre; y es en la tierra la confirmación de que la tumba es la visión de los insomnios.

Toque las murallas hechas de aire, mi claustro era el diálogo interrumpido. No hay dolor más grande que el silencio que viste de oscuridad el mundo; insurrecciones que tragan el corazón por falta de un sepulcro.

Nuestra historia, sí a algo puede llamarse nuestro, no se donde comienza y donde acaba. Es que tal vez nunca empezó y aunque creía que teníamos un largo tiempo compartiendo la vida y sus cosas diarias, no lo sé de cierto; de un momento a otro, sin explicaciones, cerraste nuestro piso, apagaste el corazón y olvidaste lo que éramos juntos.

El amor no acaba en un suspiro, o ¿ es que de amor llevabas los bolsillos vacíos ?. Sí representabas algún papel, habrá que darte un gran aplauso, sabes fingir correctamente, te quitaste el disfraz de ángel y el ente del averno salió a golpearme con todos mis secretos.

Lo que sabías de mi lo usaste como arma; sí alguna vez dude que recordabas, me hiciste dar cuenta que todo llevabas anotado. Cada detalle, cada talón de Aquiles. Golpeaste con tu peso medido en palabras todas mis fragilidades.

El amor se fue
       como un viajero
       que corrompe
          los barcos piratas.
Cerré los ojos
       pensativa
       bebiendo cada bala
          que disparabas.
Perfil de acero
       en un segundo del paraíso
       fuiste un desierto.
Mi corazón no pudo agonizar
       sólo un estallido
       y la locura
       apenas comenzaba.

Todas las palabras vertidas fueron mentiras, detrás de ellas había la nada; el silencio. Ha pasado el tiempo y es ahora que puedo escribir sobre ésto. La lluvia fue el llanto durante largos meses. Guardé el verso y la palabra. Los renglones fueron pasos discutiendo con los días. No me he dejado ver en esta agonía, he estado ocupada. Pintando los arco iris de color de duelo; pero al siguiente día encima de eso, estaba tu nombre dibujado y lo borraba de nuevo con el agua que rozaba todas las tragedias del oficio de ser sólo mujer con un silencio lapidario cada madrugada.

No hay luz
       ¿ quiero que la haya ?
        ¿ o quiero?
           ¿ me quiso ?
            ¿ no me quiso ?
       lo quiero?
           ¡ no lo quiero !.
Disfrazo la soledad
       como tú me enseñaste.
El dolor necesita
       explicación para que se vaya;
y al no haberla
       el tiempo parece un faro
           que no guía.

Aquel día que vi tu corazón exactamente como era, fue un rompimiento con el mundo, estaba en la tierra de nadie. Mientras llorabas conmigo o por mí, - no recuerdo las palabras -; en otro lado, otra mujer -que era igual a mi, pero sin alma- te esperaba.

Aquel día que vi tu corazón exactamente como era, fue un rompimiento con lo que fue el mundo. Mientras llorabas conmigo o por mí, - no recuerdo las palabras -; en otro lado, otra mujer -que era igual a mi, pero sin alma- te esperaba.No te diste cuenta que era yo emergiendo en todas las mujeres, que la religión de tu venganza se estrellaba con la bandera de la indulgencia y en cinco instantes mi tristeza quedo helada. No supiste medir la fragilidad de la vida, mientras derramabas lágrimas cambiaste mi cuerpo por la muerte; era ella, ¡ ella la que te esperaba !.

Tomé mis cosas, las pocas que quedaban; y la ternura inocente de los pañuelos se pinto de sangre; la misma que se me escapaba. Me quede clavada a la puerta consumiendo los días que fingías amarme y me abrazabas.

Me ofendían entonces tus labios, quería borrarlos, aniquilar lo tuyo pero mientras más luchaba, los distintos matices de tu presencia llenaban todo.

Así, entré al ataúd para tenderme al lado de tu silencio, supé que si mataba todo lo tuyo, debía firmar la carta de suicidio y preferí abrir los ojos y apretarme a tu fantasma.

La vigilia ha sido ardua, he pasado por todas las conquistas y las heridas, reuniendo así los inventarios de las pérdidas. He pasado por todas las ideas de suicidio. Cada día sin ti ha sido de agua; ¿ cómo borrar los silencios con palabras ?, ¿ sabes ? es terrible saber que el silencio es la única morada. La sensatez ha sido un paisaje opaco que se ha escudado tras la silueta de tus retratos.

He parido mil distancias; la terquedad ha sido el saludo de la mañana. No entiendo al mundo tan desnudo, y él en represalia, abre mi pecho cada alborada.

Tus calcetines forman parte de mis pies, enlodados parpadean en los zapatos. El quebranto ha sido el parte aguas. Con él como base he hecho un territorio de guerra, y esta ciudad fantasmal es mi morada.

Inocente hombre
       crees amanecer con otro corazón
       porque reuniendo indignidades
           atravesabas mi luz
           para robarlo.
No lo has logrado
       el corazón estalló
           no me pertenece más.
Lo que te has llevado
        ha sido el tuyo
           cruel, silente, triste.
Un corazón que te reclama
       arrastrando recuerdos
       de lo que proclamas;
       palabras sin verdad
       mentiras agazapadas.

Peregrino prolongado en todas
           las convocatorias de la muerte
           ajeno al respiro del esfuerzo;
déjame decirte
       que el amor se ha suicidado
       es una palabra borrada.

Pero sé que saldré de esta postura, Cumplí hasta el último rito prometido; dormí tu muerte, cobijándola en mi pecho.
He salido del coito de la tumba, he llamado a todos los oráculos; me habito en otros horas como bruja y duermo en el país de los espejos.

Pero sé que saldré de esta postura, Cumplí hasta el último rito prometido; dormí la muerte del amor, cobijándolo en mi pecho.

Por eso, sé que la sangre volverá a maquillar mis manos, mi cara. Lo sé, porque la luz no es convocada a ser comida por la negrura. Lo sé porque te di verdad en la palabra. Lo sé porque aún recuerdo, pero un día no habitarás más en mis pensamientos.


Y cuando eso sea
       el acertijo estará resuelto.


Tu noche, será una oscuridad... larga.


Mientras, las tinieblas  de mi noche serán iluminadas por la vida. Abriré los ojos, despertaré de la pesadilla y volveré a pegar el corazón en orden de abecedario. Pero esta vez, haré un corazón guerrero, lo vestiré de lilas, violetas, magnolias y acacias; será tan fuerte su latido que alejará a los cobardes y sus patrañas.

Caminaré a enfrentarme con la vida; y donde este tu tumba no sabrá de flores u oraciones. El polvo y la soledad incivilizadas serán lo que cubra con sus alas tu enfermedad, crueldad y tus motivos.Caminaré a enfrentarme con la vida; y donde este esa tumba no sabrá de flores u oraciones. El polvo y la soledad incivilizadas serán lo que cubra con sus alas tu enfermedad, crueldad, tus motivos y la sinrazón de tu ausencia. Al condenarme, te has condenado.

Tus pecados azotarán
      tus noches
cada mañana volverás a caminar
      por este mundo
      para morir de nuevo
          entre la cama.
Te será cobrado
      por tiempo inacabado
      corazón por corazón
          muerte por muerte.

Al fin seremos una mujer y un hombre que cruzaron sus caminos viviendo en el infierno o paraíso que nos hemos construido. Al menos tendré la frente alta, tú la desconfianza. Quisiste ver en mí tus pecados; pero me dí entera en un acto honesto de ser, tal como era.

Y esta no sé si es una carta o sólo una desviación en el camino. Por eso va sin remitente y dirigida a ti en la hora del ocaso.

He retirado todas las promesas; sí un día te ofrecí mi luz, he quitado el origen, porque no mereces nada. La derrota o el triunfo ya se verá, pero de seguro tú y yo hemos perdido. Yo por amarte con inocencia absurda, tú, por usar todas las armas contra un cuerpo desvalido y por matar en sólo dos minutos un corazón, que era sincero, pero más que nada, era un corazón que codiciabas. No te queda nada de mi, estás ahora por tu cuenta.He retirado todas las promesas; sí un día te ofrecí mi luz, he quitado el origen, porque ¡no mereces nada!. La derrota o el triunfo ya se verá, pero de seguro tú y yo hemos perdido. Yo por amarte con inocencia absurda, tú, por usar todas las armas contra un cuerpo desvalido y por matar en sólo dos minutos un corazón, que era sincero, pero más que nada, era un corazón que codiciabas. No te queda nada de mi, estás ahora por tu cuenta.

Y no es que presuma de alumbrar la noche. Es que era un amor sincero, un corazón que daba fuego a las llamas y no quedará nada de lumbre; ni amor... ni lágrimas, ni rencor, ni dolor; sí este escrito se ve oscuro es que es la oscuridad de tu presencia lo que le da ese tono de luto; la verdad lo es, ¡ como que tengo palabra !. Ya te digo, te vas quedando sin nada. Ni el trofeo, ni la caza, ni el reconocimiento... de mi, tendrás la nada.

Y añorarás mi despertar sonriendo, las noches donde dormías sin miedos; echaras de menos el amor que te daba. Un día te darás cuenta de que era tu mejor amiga, la cómplice de todas los delirios, la única mujer que no juzgaba, la compañera de vida y no habrá retorno; lo hecho, esta así tal cual lo provocaste.

Que Dios te perdone por todo el mal que has hecho; mi parte, la he perdonado de manera involuntaria; pero he limpiado todos los armarios, de corazón ahora -sin tú pedirlo- te perdono.

Al llorar como si fuera el mar que no se acaba y al dormir junto a ti mientras el amor se agusanaba, he pagado por el pecado de haber amado hasta decir, ¡ ya basta !.

Ylia Mujer Guerrera
Cartas de Amor y DesAmor©

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"Todas las criaturas deben aprender que existen depredadores.
Sin este conocimiento,
una mujer no será capaz de transitar con seguridad
dentro de su propio bosque sin ser devorada.
Entender al depredador es volverse un animal maduro
que no es vulnerable por ingenuidad,
inexperiencia o tontería"...

 

Todas las criaturas deben aprender que existen depredadores. Sin este conocimiento, una mujer no será capaz de transitar con seguridad dentro de su propio bosque sin ser devorada. Entender al depredador es volverse un animal maduro que no es vulnerable por ingenuidad, inexperiencia o tontería........

Depredador: ser que después de gozar,
te abandona desorientado en medio de la nada, insatisfecho, y con culpa...

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