|
"Abrase en caso de muerte"
Ylia Kazama
|
|
|
Ya
lo decía mi mamá:
-- Alicia, hija, no es bueno enamorarse así;
te van a herir profundamente. Ese hombre es
un lobo con piel de cordero.
Y un día amanecí con el corazón herido.
Me di cuenta
porque había un destello multicolor en la
habitación, todo era abrazarme a las almohadas
azules, dejarlas tintas en sangre y no querer
vivir; me sentía el paréntesis entre mujer
y muerte, tenía náuseas, pero más que nada
olvidaba, de pronto, fachadas, labios, rostros,
poesías.
Era demasiado
el dolor.
|
|
|
--¿Tenía el corazón herido o
estaba roto?.
Otros recuerdos llegaron, cosas que no eran mías: ruidos, tacones
a lo lejos, esencia de personas, de momentos; como si se desprendieran
de mi lo que era cotidiano y llegaran aromas nuevos, dolores
que no reconocía por más que buscaba en el archivo de mi entorno;
y eran más fuertes que los míos, con más intensidad. Humillaciones,
miedos, cobardías, mentiras; palabras que no se acompañaban
de los hechos.
Sucedían escenas en mi mente de manera tan rápida que sentía
como iba cayendo en un torbellino que me succionaba al fondo,
quería morir y tal deseo tampoco era importante.
Una voz a lo lejos, me decía:
-Alicia, Alicia !, tu corazón está roto...
Las venas hechas jirones, la sangre en la sábana blanca, las
manos atadas, las piernas amarradas. Sentía como escurría el
líquido por mi pecho, el ruido de las costillas taladas por
la máquina en manos del cirujano.
-¡ Gracias a Dios existen los trasplantes !...
- Me dijeron que no podía saber los datos del donador quién
antes de morir, cedió su corazón en una tarjeta que decía:
"Abrase en caso de muerte"
Pero sé que era hombre, que tenía menos de treinta y cinco años;
que su corazón estaba roto por culpa de una mujer... por eso
se suicidó, por eso lo heredó... específicamente
a una mujer...
- ¡ Cielos!. Pensar que el mío tan sólo estaba herido.
Ylia Kazama
Cuentos y visiones del futuro©
Años 2002 |

"Vivir angostamente, como
las mulas en los desfiladeros.
O con la perspectiva de las avispas, de ojos polifacéticos.
Vivir para si y para no, para nunca y para siempre.
O vivir de talveces, de tornasoles y nostalgias.
Arribar a los fines - picos altos -
a fuerza de cuerdas y correajes.
O descubrir lagos interiores,
donde la piedra se hunde en ondas concéntricas.
Despreciar ese cuerpo
-simple honda o saeta-
y despedirlo.
O macerarlo en horas, en recuerdos, en vino."
Osvalo Loise
"El árbol de la memoria"
|
|
"A dondequiera que vayas, ve
con el corazón"
Confucio
Página en constante descubrimiento
|