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Se
Busca Inspirador - ¿Por qué
no escribo?
Por qué no escribo más.
( ¡¿ Qué cómo
fué señora ?!
Como son las cosas cuando son del
alma )
- ¿ Así mismo ?
- Así mismo ... yo era muy
joven, y él era muy bello.
Mi verbo era flama; mi deseo cenizas.
Yo le escribía tiernas palabras,
el esperaba más actividad en
la cama.
En la despensa yo encontraba sonetos
inconclusos, mientras él
demandaba desayuno y cenas y meriendas
en horas tempranas.
Una tarde, una tarde toda llena de
susurros y de música de alas
descubrí Foreliana y allí
todos mis textos, sueños, poemas
y
embarradas las enviaba. ¡ Tenía
un público cautivo y decir
lo
que decía no me avergonzaba
! Pero el público, ayyy, de
mis
novelones desertaba.
Entonces, sucedió lo inevitable.
Mi amante bello y bronceado
encontró una buena cocinera,
una mejor cama, y mi inspiración
quedó sobre la alacena desmayada.
Como buen vecina, escribí
y escribí toda desvelada hasta
que
contaba los cuentos que en mi tortura
y angustia me imaginaba.
Otra noche, tan llena de estrellas
que incitaban a escribir
los versos más tristes que
los de otra noche, me tope con
el arrume de cartas: ¡ Cuánta
ternura a flor de piel ! Tantas
palabras para describir lo indescriptible,
tantas frases para
parafrasear lo indecible. Tanto de
todo, todo de tampoco
y tuve ¡ otra vez ! verguenza
de mis fantochadas.
Y mi verbo que fue flama, y mi deseo
que nunca expiraban
me pasaron cuenta de cobro y estoy
toda quebrada.
¿ Que una dinámica
? Eso. ¿ Una crónica
anunciada ? Vaya
falta de originalidad y nadie paga
la descorchada.
Por eso no escribo más ...
porque estoy descocada, porque
perdí el hilo, la pluma, el
lápiz y ahora que entro en
la
casta de las iluminadas, ayyy, descubro,
apesadumbrada
que tantas palabras algún día
se acaban.
Se busca inspirador, instigador,
o cualquier verbotorrente
dispuesto a mirar menos la mesa y
la cama y más los
cuadernos de su amada.
Afectuoso abrazo en la distancia,
Gaviota
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