|
Carta a Foreliana
con todo el amor que el desamor
también causar a los
enfermos del mal de los desmesurados.
Año de gracia 2005,
mes noveno, día catorce.
Es cierto que Foreliana es
Virgo? Tan Virgo cómo
virgo es? No es Tauro, Aries,
o digamos Capricornio? :)
Además recuerdo lo
que escribió Fer hace
un año: El primer mail
fue enviado a la 1:13 de la
madrugada del 14 de septiembre
. Sobre todo para los que
nos gusta guardar momento
importantes, como si fuese
una marca en el libro de nuestra
vida.
Copiaré algo que envío
Adriana Agrelo hace tiempo:
MADRUGADA
Desnudo
soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un
poema
escrito en un muro.
(Alejandra Pizarnik, de Los
trabajos y las noches, 1965)
HABEMUS NUEVE Años.
Que se despliegue el humo
blanco... Somos los elegidos,
los que entraremos al cielo
con permiso para matar o dar
vida con la letra, jeje, EGO
ha hablado...
Cumplimos 9 años,
Foreliana tiene apenas 9 divinos
años.
No sé que canción
cantarle, si aquella tan vieja
que se llama Blue Moon
o una que se llama: When
You Say Nothing At All.
O quizás See
you in September o la
de Roxetta Dangerous,
o esa que canta el Ale Fernández:
Como quién pierde
una estrella o sólo
la de José Alfredo
Un mundo raro.
Foreliana
es Virgo, así que amig@s
del patio deseo que no sólo
cumplamos 9 años sino
muchos más. Nueve años
ya?. Así de pronto
se pasa la vida?, o es que
la vida nos pasa como sea
que puede, a veces a brincos,
otras rodeando la murallas
y otras en la soledad más
absoluta, o casi absoluta,
porque en la ciudad es difícil
decir que una está
sola. Pero ya saben, me refiero
a esa soledad que nos hace
escribir, aquella que nos
seduce, que nos sacude, que
nos hace saber en el espejo
de uno mismo, que "tan
mismo es uno"... Pero
no somos los mismos, ni estamos
los que estábamos,
pero seguimos siendo y la
Ciudad seguirá aún
existiendo aún sin
nosotros, como existe el mar,
los ríos, los días
de piedras blancas o piedras
negras.
9
años, divinos tiempos,
dónde me subía
a los columpios y enseñar
los "chones, bragas o
calzones" no era nada
malo, pero podría ser
tomado como pecado si la abuela
miraba de reojo y entonces
me tomaba de la mano y me
decía que las niñas
no se suben así de
alto en los columpios, que
las niñas se mecen
en ellos, no escalan las cadenas
para llegar al cielo; es así
que me enteré que columpiarse
podía cualquier hacerlo
y pensar que tocar el cielo
era posible, pero claro...
a mi me gustaba usar otro
sistema, uno totalmente diferente.
Nada de rebeldías/reveladas,
¡no!, era simplemente
que desde niña creo
que hay muchas formas de hacer
las cosas, y cada una es la
primera vez y entonces luego
del abanico de posibilidades
una sabe realmente, cuál
es la adecuada para una misma.
Y se aprende a respetar que
otros lo hagan diferente y
una quiere que le respeten
la forma de hacerlo. Nada
de ser extravagante es sólo
que esa curiosidad me sigue
hasta el día de hoy,
que por supuesto cumplo más
que los 9 años de Foreliana.
Por ejemplo, he vuelto a fumar,
pero ... ahora sigo subiéndome
a los columpios, no enseño
las bragas a menos que me
sea linda la idea, uso a veces
unas parecidas a la de la
abuela, a las de mi madre,
a las de mi (reservada), a
las de mi, (sin reservas)
por todas esas generaciones
de mi familia que pensaron
que las bragas eran la fidelidad
al hombre amado, sólo
por romper las normas las
uso todas juntas, como en
capitas de cebolla el hombre
que me ama, las quita una
a una y cada vez va descubriendo
que la abuela era más
liberada que la generación
que me acuna.
9 años dónde
los niños creían
que si una niña pasaba
encima del charquito de agua
podían ver ese misterio
triangular que luego los asusta
de grandes; que suele pasar
a ser "la caja de los
muñecos" donde
los muñecos suele sentirse
atrapados. Es verdad, la mayoría
(por favor no creer que la
mayoría eres tú
precisamente que lees este
escrito, desde ya mismo te
digo, que los forelianos -hombres-
están exentos de ser
así), pero los otros
... los que no pertenecen
a este patio, suelen tener
pavor de ser "atrapados"
con esa cajita para el muñeco
y la desean cuando no la aman
y cuando llegan a amar a la
dueña de la cajita
dejan de desear a la cajita
porque les dijeron que era
un pecado pensar en putadas
cuando uno ama a alguien ...
cosas del tiempo, del patio
que hemos hablado de mil formas
en tantos meses
9 años donde yo era
inocente, que creía
que un nick era único
e indivisible; luego alguien
me dijo que había integrantes
que podían usar muchos
nicks y que cambiaban con
frecuencia o que pasaban de
ellos. Otros que con dos nicks
se hablaban y se respondían.
Aún, en el fondo mi
niña de 9 años
no lo cree. Para qué
complicarse tanto la vida?
-pregunta la mujer que soy
hoy y pregunta la niña,
mientras lame un helado con
tanto placer que parece que
le hace el amor con la virginal
inocencia de este mes de septiembre-.
9 años donde he escrito
más de lo que pensé,
donde he publicado dos libros,
y muchas cosas en revistas
que luego nadie lee.
He
escrito cartas amorosas por
9 largos años al mismo
hombre desde que lo vi la
primera vez, resumiendo el
amor como principio de algo
intangible, puramente amoroso
pero por supuesto amándolo
con la carne y con el alma,
estás cartas han llegado
a su fin, le he escrito la
última. Una serie de
largas cartas, a veces tan
dolidas, a veces tan deseosos,
tan alegres que es hora de
dejar estar esas cartas en
la cajita de madera que nadie
más ha visto. Me han
publicado alguna en cartas
imposibles o cartas de amores
imposibles; me dá algo
de risa ese tema, ningún
amor es imposible, porque
el amor por sí mismo
existe y mientras exista en
uno, lo demás, justamente
lo demás, no tiene
valor alguno, porque es importante
lo que somos y mantenerlo,
no que sea igualmente dado
o recibido. Sin embargo todo
tiene un fin, eso ya lo se,
como dice Revolver en una
canción "una siempre
sabe dónde está
el final" ... y por lo
tanto casi 9 años de
cartas han llegado al final.
Ya me inventaré cartas
a mi misma, o al señor
del clima, o a aquel que soluciona
problemas de los servidores.
9 años de amar al
mismo hombre, sin que lo sepa;
aunque me he equivocado pensando
que he amado a otros y este
mes me dí cuenta de
que jamás hubo otro,
sólo era él,
él y sus manías,
él y sus genialidades
y errores, él y sus
cosas tan humanas; justamente
esas humanas fueron las que
me hicieron amarlo como lo
he amado. Jamás me
atreví a decirlo o
que lo supiera, y luego este
mes de septiembre -que en
México lo llamamos
el Mes Patrio porque festejamos
el Día de la Independencia
el 16- me dí cuenta
de que a pesar de todo, siempre
fue él, el gran amor,
ese que queda pegado a la
piel, pero que gracias a que
es como es la realidad, me
hizo libre al comprender que
hay cosas que no existen y
sin embargo son. Es curioso,
cuando me dí cuenta
de esto, el amor no ha sentido
más dolor, ni miedo,
ni preguntas. Como una epifanía
encontré mi propia
solución al laberinto,
para bien o para mal, ahora
sé que sé y
tampoco importa saberlo.
9 años donde la vida
me ha dado patadas, a veces
he dicho que la vida es una
perra (buena y otras mala),
a veces una puta -que además
pone la cama- y otras (las
más), sé que
es una niña vestida
para hacer su primera comunión,
una compañera virginal
que espera su primer noche
de amor.
Por eso a veces la vida va
tan amargada, porque llegando
la primera noche de amor,
la botan como perra en una
esquina cualquiera y ella,
muy digna, se dice a si misma:
si eso piensan ¡que
así sea! y entonces
nos dá de patadas.
Por eso ahora, luego de 9
años la trato con más
respeto, la cuido como si
fuera el último respiro
que tuviera, la miro como
una heroína urbana,
como una buena amante, como
alguien que comete aciertos
y errores, que no es perfecta
pero es perfectible, la veo
como algo único y extraordinario
así que he dejado de
ponerle etiquetas.
La
vida en 9 años me ha
enseñado dos o tres
cosas, sobre todo de mi misma
y cuando miro al patio y veo
sus escritos, en muchos, me
veo tan reflejada que hasta
me asusto pero siempre me
parece maravilloso poder lograr
leer escritos tan bien hechos,
tan trabajados y otros, que
debemos trabajar a fuerza
de hacer la labor de escribano,
el sueño de escribir
"algo" que cause
"un no sé qué"
... pero que no pase desapercibido.
9 años que nos han
ido, muchas veces, haciendo
como se hacen los matrimonios
con el tiempo. De inicio la
pasión de estar uno
encima del otro, luego algunas
peleas por cómo aprieta
uno la pasta de dientes. Por
cierto, hablando de ésto,
yo sé que el único
hombre que he amado y que
me ha amado en el momento
justo, ha sido el único
que he querido y ha querido
que usemos el mismo cepillo
de dientes y de verdad, jamás
logré hacer un poema
tan romántico como
ese simple hecho. Pero no
debo desviarme del tema, 9
años de matrimonio
dicen que van acabando la
comunicación.
A mi en lo personal se me
hace estúpido, perdón
por ser tan extravagante y
absurda o quizás cursi.
Tuve una pareja hace años,
y eso que apenas casi soy
una niña. Duramos casi
20 años juntos, peleamos
¡es cierto!, hicimos
el amor -lo suficiente- pero
jamás nos aburrimos
juntos; creo que esto es parte
de mis cursilerías,
siempre tuvimos algo que hacer
juntos, algo de qué
hablar, algo de que reír,
muchos silencios compartidos
como en Foreliana, porque
hay que reconocer que compartir
el silencio a mi se me hace
hasta orgásmico- y
sobre todo, algo que comprender
acerca del otro respecto a
la evolución personal.
Cuando la evolución
personal nos separo hace 10
años, pase un año
de luto a lo desgraciado,
entonces llego Foreliana a
mi vida (perdón si
equivoco algunas fechas, me
he vuelto algo desmemoriada
- tanto, que el otro día
olvidé poner en mi
pequeña lista de amantes,
que hubo uno que logro que
yo tuviera 15 orgasmos- y
aunque no lo crean, tuve que
dejarlo al otro día,
sólo porque él
era cazador profesional y
yo pertenecía a todas
las asociaciones protectoras
de animales-, será
que una olvida lo que no ha
sido importante, lo que no
tiene relevancia aunque el
resto del mundo crea que la
tenga.
Pues a lo que iba, jamás
dejamos de comunicarnos porque
creo que la comunicación
se dá sólo si
uno ejerce el acto de la entrega
cotidiana, comunicarse a besos,
con caricias, con una taza
de té, hablando de
nada y de todo mientras el
otro esta recostado en los
muslos de una, y es así
como me gustaría ver
a Foreliana... algún
día quizás recupere
esa magia cuando nos demos
cuenta de que la comunicación
de la pareja (este caso Foreliana
y nosotros) no debería
terminar por el mero hecho
de vivir tantos años
juntos. Porque el amor es
un acto de fe, porque ser
pareja es un acto de libertad,
amor, voluntad, responsabilidad
y conciencia. Porque los dos
primeros unen al mundo y la
comunión se une con
la libertad y el amor que
nos dá la conciencia
de realizarnos juntos y por
eso, sólo por eso,
deseamos ser compañeros
siempre. Aunque siempre es
un tiempo muy relativo. Siempre
podría ser hoy, si
muriera y dirían la
Brugg amo siempre al mismo
hombre ... Así
es como sueño que podría
ser la invitación de
bodas preferida, aquella que
aún a veces, por momentos
me permito soñar con
hacer en pareja. Pero que
si no llega, entonces he ejercido
el mismo acto en este acto
de pertenecer a Foreliana
en la misma medida que ella
me pertenece, con la libertad
de no poseernos, sabiendo
que lo mejor siempre pasa
por sí mismo.
Podrían decir que
digo como Spock habló
de los niños de esa
generación, donde él
escribió cosas de niños
cuando ni siquiera tenía
hijos. Pero yo hablo desde
mi vida, desde lo que he visto
y me ha vivido.
Así que sigo contándoles
la historia: Cuando evolucionamos
de diferente forma entonces
debimos separarnos, pero seguimos
siendo amigos y hace pocos
meses (dos) murió justo
en mis brazos. Pensé
que ver morir a alguien ya
me había sucedido en
otras vidas, por lo tanto,
en ésta, no tendría
que pasar por ese trago amargo.
Murió como si hubiéramos
estado en el campo de batalla
de la vida siempre y lo hizo
como fue, con galantería,
de manera espontánea,
como se van los hombre decentes
diciendo algo lindo. Absurdamente
estúpida fue su muerte;
y yo fui lo suficientemente
valiente para no sólo
dejarlo ir, sino darle el
último beso como si
hubiera sido el primero. Agradecí
su vida en mi vida, me jodió
más de lo que sabía
que ahora no esté para
comunicarnos porque echo de
menos tener un amigo cabal,
un amigo fiel y sobre todo
añoro no sólo
lo que él me daba,
sino lo que yo podía
darle sin sentir que le quitaba
el tiempo.
Parece que me pierdo del
tema principal, la alegría
de 9 años, pero no
es cierto; coincide precisamente
con el día que volvía
a amar así sin más,
a los pocos meses de estar
en Foreliana a la cual llegue
sin expectativas, al paso
de los meses de compartir,
por primera vez lo que escribía
y leía de personas
que estaban, digamos a la
mano. No era como leer a Tagore,
que el pobre estaba bien muerto,
hablaba con seres humanos,
vivos ¡vivos y cambiantes!,
así que fuimos evolucionando
de muchas formas y aún
seguimos juntos.
Pienso que si viéramos
la magia que tiene el estar
tanto tiempo juntos, el Don
que nos es regalado, escribiríamos
más, nos comunicaríamos
mejor, adoraríamos
el silencio como un estado
igual al Nirvana, fastidiaríamos
la idea de que los años
matan las palabras; nada más
por hacerlo diferente y por
ver esa diferencia dónde
nos lleva. Nada más
por eso, por probar que hay
otras formas de pasar los
años sin perder lo
que se supone la gente esta
dispuesta a perder desde que
inicia algo.
Unos
han desertado, otros nos leen
pero no escribe, otros no
tenemos ni tiempo para respirar,
otros, por desgracia no están
ya aquí, pero afortunadamente
han visto la luz que todos
veremos algún día.
Tampoco es para sentirse feliz
del todo, una, con los años
puede aprender que "nada
es para siempre" pero
eso no deja de doler, una
puede aprender que cuando
un ciclo se cierra se abre
otro como una cinta sinfín
(lo dice el I Ching en algún
lado, casi el libro de cabecera
de todas las brujas, no tanto
por oráculo, sino por
lo significativo que tiene
en la vida diaria, un poco
más entendible, a mi
poco entender que a veces
la Biblia donde me acusan
de cosas que no hice, de historias
que no viví y de pecados
que aún no se me han
ocurrido) -perdón si
soy muy controversial-; creo
en este asunto de Dios, creo
más de lo que creo
que creo ... pero lo veo tan
bueno, tan padre, tan maravillosamente
divino que no puedo leer historias
de horror, cuando leer el
diario mismo me dá
el horror de lo que somos
capaces los que nos hacemos
llamar "seres humanos".
A ratos hasta me gustaría
renunciar a la "humanidad"
y ser sólo parte de
la pradera, en una epifanía
total y absolutamente paisajista
o animal. Pero me niego, aún
tengo un par de ideales, porque
aún existen los milagros,
los he visto, los he tocado
y no hace mucho, quizás
un par de semanas y ante eso,
sólo me queda pensar
que hay seres humanos que
vale la pena conocer porque
me enseñan cuánto
de bueno existe dentro de
nosotros a pesar de la capa
de mugre y lodo que pretendemos
ponernos como el mejor vestido,
por aquello que hay que cuidarnos
de "no salir lastimados".
9 años, ¡ya
lo dije!, ojalá retomemos
el primer amor, el primer
día; ojalá nos
re-enamoremos de Foreliana
y hagamos que ella, como Ciudad
vida, como mujer viviente,
nos viva dentro... para fortalecer
el sueño de aprender
a escribir, no sé si
para ganar un premio (a mi
los premios se me hacen algo
insoportable, el peso y la
factura son tan grandes que
cortan un mucho la libertad
que como trasgresora-mujer-bruja
deseo en mi vida); pero si
escribir para leernos, para
aprendernos, para comunicarnos,
para sentarnos los unos en
las piernas de otros o de
otras (según sus preferencias),
y leernos libros con esa voz
pausada que nos haga de nuevo
hacer el amor con la palabra;
que el silencio no sea un
acto pre-cortador de cabeza,
comunicarnos con el corazón
sin temor a que un día
todo se acabe, porque es cierto
que todo tiene un final, pero
necesariamente el libre albedrío
es para luchar por lo que
uno ama, no para darse por
vencido.
El amor verdadero es quizás
aquel que cree en segundas
oportunidades y no se dá
por vencido nunca, nunca ...
hasta el último suspiro
Les quiero?, se los he dicho?,
bueno ahora lo digo de nuevo.
A todos en general, a los
y las especiales que son mi
familia, a mi escritor favorito
(que no diré su nombre
pero que cada vez que escribe
no lo leo, me lo bebo en sorbitos
pequeños como un regalo
del cielo); a la ciudad en
general, FELIZ CUMPLEAÑOS,
FELIZ ANIVERSARIO
un beso
Brugg/Ylia
http://mx.groups.yahoo.com/group/foreliana/
|