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Un poema
para Gaviota
El primer cosmos de gaviotas
hecho,
abismo puro de gardenias
asociando palabras con serena artesanía,
recorre los pasajes áridos de la ilusión,
hambriento deseo humano, terrestre;
con serena belleza de bahía
une las auroras con ocasos,
plasma con furor las olas,
amamanta peces dorados, cantante enamorada,
poeta de la esperanza;
pulcra sirena hecha ave,
libre recompensa,
anotaré en los crepúsculos a
ti dedicados mi tormento,
esta insaciable necesidad de seguirte
y no poder volar.
Armando Ortiz
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