Ansiedad en el vagón de un tren
Un silencio de convento enorme y hondo
agita los rumores cazadores de la calma
galope sordo, malón tendido. El tiempo fuga
su irreal arena. Convocatoria de almas
en mis venas: a la hora señalada
surge un rostro en el cristal
y un vértigo de luces desde el fondo
me recuerdan lo fugaz de nuestra esencia.
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